Destitución qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Te apartan de tu puesto, te retiran una responsabilidad, te quitan el cargo por el que tanto habías trabajado. La destitución es una de esas experiencias que golpean a la vez el bolsillo, la autoestima y la imagen pública. Duele por lo que se pierde y por cómo se pierde: por decisión de otros, a menudo sin explicaciones suficientes y delante de todos.
Qué se siente al ser destituido
La destitución es la pérdida de un cargo, un puesto o una responsabilidad por decisión de otros. Emocionalmente combina varias experiencias difíciles: la Humillación de ser apartado en público, el Rechazo de quienes tomaron la decisión, la sensación de Fracaso y la incertidumbre sobre el futuro.
Este diccionario la sitúa en la familia del Asco por su componente de expulsión: quien es destituido se siente apartado, retirado del grupo.
Cómo se vive
- ConmociónSobre todo si no se esperaba.
- VergüenzaAnte compañeros, familia y conocidos.
- RabiaPor la injusticia percibida.
- InsomnioY pensamientos que vuelven una y otra vez.
- MiedoAl futuro económico y profesional.
Cuando el cargo era parte de quién eres
Para muchas personas, el trabajo o el cargo no es solo una fuente de ingresos, sino una parte central de su identidad. Por eso perderlo puede vivirse como una pérdida de uno mismo. Los estudios sobre el desempleo, desde los clásicos de Marie Jahoda en los años treinta, muestran que perder el trabajo afecta no solo al dinero, sino a la estructura del día, al contacto social, al sentido de utilidad y al estatus. La destitución suma a todo eso la dimensión pública del cese.
La sensación de injusticia
Cómo se comunica una destitución importa casi tanto como la decisión en sí. Las investigaciones sobre justicia en las organizaciones muestran que las personas aceptan mejor las decisiones negativas cuando el procedimiento es claro, se les escucha y se les trata con respeto. Una destitución brusca, sin explicaciones o humillante deja heridas mucho más profundas y alimenta el Rencor.
Un pequeño duelo
Tras una destitución es habitual atravesar un proceso parecido al Duelo: negación, rabia, tristeza y, con el tiempo, aceptación. No hace falta recorrer las fases en orden ni de forma completa. Lo importante es darse permiso para sentir la pérdida en lugar de fingir que no ha pasado nada. Hablar de ello con personas de confianza ayuda a ordenar lo ocurrido y a no quedarse atrapado en la rumiación.
Cuándo pedir ayuda
Si tras la destitución aparecen durante semanas tristeza profunda, desesperanza, aislamiento o pensamientos de no querer vivir, conviene consultar con un profesional. Perder el trabajo es uno de los acontecimientos vitales más estresantes y puede desencadenar problemas de salud mental. Si piensas en hacerte daño, llama al 024.
Cómo recomponerse
- No tomes decisiones importantes en caliente.
- Infórmate de tus derechos y, si es necesario, busca asesoramiento.
- Separa tu valor como persona del cargo que ocupabas.
- Mantén rutinas: horarios, ejercicio, contacto social.
- Analiza con calma qué puedes aprender y qué no dependía de ti.
- Busca apoyo en personas de confianza.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Herman, J. L. (2004). Trauma y recuperación. Espasa. (Obra original publicada en 1992).
- Stroebe, M. y Schut, H. (1999). The dual process model of coping with bereavement: Rationale and description. Death Studies, 23(3), 197-224. doi.org/10.1080/074811899201046
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
Familia del asco