Abandono
El sentimiento de abandono es el dolor de sentirse dejado por alguien importante. De dónde viene, cómo se manifiesta en la vida adulta y cómo sanarlo.
Ficha ampliadaCada sentimiento pertenece a una familia emocional con una función común. Empieza por la que más se parezca a lo que sientes.
Las fichas más completas: definición, señales en el cuerpo, causas, función, diferencias con sentimientos parecidos y cómo gestionarlo, con fuentes.
El sentimiento de abandono es el dolor de sentirse dejado por alguien importante. De dónde viene, cómo se manifiesta en la vida adulta y cómo sanarlo.
Ficha ampliadaEl abatimiento es un estado de decaimiento físico y moral, como si las fuerzas se hubieran agotado. Cómo se siente, qué lo causa y cómo recuperarse.
Ficha ampliadaSentir que algo es abominable es experimentar un rechazo extremo, mezcla de asco moral e indignación, ante lo atroz. Qué lo provoca y cómo nos afecta.
Ficha ampliadaEl aborrecimiento es una aversión profunda y duradera hacia algo o alguien. En qué se diferencia del odio, de dónde surge y cómo evitar que nos envenene.
Ficha ampliadaSentirse abrumado es notar que las demandas superan nuestra capacidad de responder. Por qué ocurre, cómo se nota y qué hacer para recuperar el control.
Ficha ampliadaLa abstinencia es renunciar a algo que se desea, como el alcohol o el tabaco. Qué se siente, por qué cuesta y cómo afrontar el deseo que no se apaga.
Ficha ampliadaEl sentimiento de acompañamiento es notar que alguien está a nuestro lado en lo bueno y en lo malo. Por qué es tan importante y cómo acompañar bien a otros.
Ficha ampliadaLa admiración es la emoción que sentimos ante la excelencia, el talento o la virtud de otros. Para qué sirve, en qué se diferencia de la envidia y cómo nos inspira.
Ficha ampliadaLa adoración es un amor y una admiración tan intensos que llevan a idealizar. Cuándo es ternura sana, cuándo idealización excesiva y cómo equilibrarla.
Ficha ampliadaDescribir con palabras lo que sentimos no es un simple ejercicio de vocabulario. En un estudio de la Universidad de California, poner nombre a una emoción redujo la actividad de la amígdala, una región cerebral implicada en la respuesta de alarma (Lieberman y colaboradores, 2007).
Las personas que distinguen con precisión entre emociones parecidas, por ejemplo entre frustración, decepción y rabia, suelen regularlas mejor. Por eso cada ficha explica en qué se diferencia un sentimiento de sus vecinos.
Cómo elaboramos el contenidoEstamos preparando nuevas secciones para entender la mente con el mismo rigor y la misma claridad.