Abandono qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Que alguien importante se vaya, deje de estar disponible o nos haga sentir prescindibles toca una de las fibras más antiguas que tenemos. El sentimiento de abandono mezcla tristeza, miedo y a veces rabia, y puede reaparecer años después en situaciones que, vistas desde fuera, parecen pequeñas.
Qué es el sentimiento de abandono
El sentimiento de abandono es la vivencia de haber sido dejado, desatendido o sustituido por alguien de quien dependíamos emocionalmente. Puede responder a un abandono real, como una ruptura o una ausencia prolongada, o a la percepción de que el otro se aleja aunque no lo haga del todo.
No siempre necesita una gran pérdida. Un mensaje que no llega, un plan cancelado o un cambio de tono pueden despertarlo con fuerza en quien lo vivió de forma intensa en el pasado.
De dónde viene
John Bowlby propuso que los seres humanos nacemos con un sistema de apego: una tendencia a buscar la cercanía de nuestras figuras de cuidado cuando nos sentimos amenazados. Separar a un niño de ellas provoca primero protesta (llanto, búsqueda), después desesperanza y, si la separación se prolonga, desapego.
Mary Ainsworth observó que los niños desarrollan distintos estilos de apego según la disponibilidad de sus cuidadores. Cindy Hazan y Phillip Shaver mostraron que esos estilos tienen continuidad en las relaciones de pareja adultas. Quien creció con cuidados imprevisibles tiende a vigilar más las señales de alejamiento y a vivir con más angustia cualquier distancia.
Cómo se siente
- Angustia y vacíoUna mezcla de miedo y desamparo difícil de calmar.
- Necesidad urgente de contactoEscribir varias veces, comprobar si la otra persona está conectada.
- Pensamientos de no valer«Me deja porque no soy suficiente».
- RabiaHacia quien se va o hacia uno mismo.
- Retirada defensivaAlejarse primero para no volver a sentir el golpe.
Para qué sirve
Roy Baumeister y Mark Leary defendieron que la necesidad de pertenecer es una motivación humana fundamental. El dolor del abandono es la alarma que protege esa necesidad: nos empuja a reparar el vínculo o a buscar otros. Kipling Williams, que ha estudiado el ostracismo, comprobó que incluso ser ignorado por desconocidos en un juego breve reduce la sensación de pertenencia y de control.
Diferencias con sentimientos parecidos
Abandono no es lo mismo que Soledad
La soledad es la falta de conexión en general; el abandono se centra en haber sido dejado por alguien concreto.
Abandono no es lo mismo que Desamparo
El desamparo es sentirse sin protección ni apoyo; el abandono subraya la pérdida de una persona.
Abandono no es lo mismo que Rechazo
El rechazo es un acto activo de exclusión; el abandono puede producirse por alejamiento o ausencia.
Cómo gestionarlo
- Distingue pasado y presente. Pregúntate si la intensidad de lo que sientes corresponde a lo que ha pasado hoy o a heridas antiguas.
- Comprueba antes de concluir. Un silencio puede tener muchas explicaciones.
- Pide lo que necesitas de forma clara, sin reproches: «me ayuda saber de ti cuando estás fuera».
- Cuida otros vínculos. Depender de una sola persona aumenta el miedo a perderla.
- Calma el cuerpo antes de actuar: respirar, caminar, esperar unas horas antes de escribir.
- Trabaja tu valía fuera de la aprobación ajena.
Cuándo pedir ayuda
Si el miedo al abandono te lleva a relaciones en las que toleras malos tratos, a controlar a tu pareja o a crisis intensas ante cualquier distancia, la terapia psicológica puede ayudarte a construir una base más segura. Si sientes que no puedes más, llama al 024.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Bowlby, J. (1998). El apego (El apego y la pérdida, vol. 1). Paidós. (Obra original publicada en 1969).
- Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E. y Wall, S. (1978). Patterns of Attachment: A Psychological Study of the Strange Situation. Lawrence Erlbaum.
- Hazan, C. y Shaver, P. (1987). Romantic love conceptualized as an attachment process. Journal of Personality and Social Psychology, 52(3), 511-524. doi.org/10.1037/0022-3514.52.3.511
- Baumeister, R. F. y Leary, M. R. (1995). The need to belong: Desire for interpersonal attachments as a fundamental human motivation. Psychological Bulletin, 117(3), 497-529. doi.org/10.1037/0033-2909.117.3.497
- Williams, K. D. (2007). Ostracism. Annual Review of Psychology, 58, 425-452. doi.org/10.1146/annurev.psych.58.110405.085641
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
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