Prodigio qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un niño que toca el piano como un adulto, una recuperación médica que nadie esperaba, una obra que parece imposible. Lo prodigioso despierta una mezcla de asombro, admiración e incredulidad. Pero para quien es considerado un prodigio, esa admiración puede venir acompañada de una presión difícil de llevar.
Qué es lo prodigioso
Un prodigio es algo o alguien que parece superar los límites de lo natural o lo habitual. La palabra se usa para sucesos asombrosos y, sobre todo, para personas con un talento excepcional, como los niños prodigio.
La emoción que despierta combina el Asombro, la admiración y la Maravilla.
Cómo se siente
- AsombroIntenso.
- Admiración.
- Incredulidad«¿Cómo es posible?».
- Inspiración.
Admiración que inspira
Sara Algoe y Jonathan Haidt estudiaron la admiración ante la excelencia ajena y encontraron que nos motiva a mejorar y a acercarnos a quien la despierta. Ver un talento prodigioso puede inspirarnos a desarrollar los nuestros, aunque también puede despertar comparaciones si no lo gestionamos bien.
Talento y práctica
Detrás de muchos prodigios hay, además de capacidades especiales, muchas horas de práctica. Anders Ericsson estudió la práctica deliberada, el entrenamiento intenso y dirigido a mejorar, como uno de los factores clave de la excelencia. Esto no niega las diferencias individuales, pero recuerda que el talento necesita trabajo para desarrollarse.
La presión de ser un prodigio
Los niños considerados prodigio pueden sufrir una gran presión: expectativas altísimas, miedo a decepcionar, identidad reducida a su talento. Muchos expertos recomiendan que se les permita también ser niños, desarrollar otros intereses y equivocarse. Carol Dweck mostró que elogiar el esfuerzo en lugar de la inteligencia o el talento favorece una actitud más sana ante los retos.
Cómo vivir la admiración
- Disfruta del asombro ante lo excepcional.
- Usa la admiración como inspiración, no como comparación.
- Recuerda el trabajo que suele haber detrás.
- Si conoces a un niño prodigio, valora también lo que es más allá de su talento.
Prodigios en la vida adulta
No todos los talentos excepcionales se manifiestan en la infancia. Muchas personas descubren capacidades sobresalientes en la edad adulta, a veces tras años sin haberlas explorado. La historia está llena de ejemplos de escritores, científicos o artistas que alcanzaron la excelencia tarde. Nunca es tarde para desarrollar un talento, y la práctica constante sigue siendo clave a cualquier edad.
Esta idea puede ser liberadora para quienes sienten que ya han perdido la oportunidad de destacar en algo.
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Fuentes
- Algoe, S. B. y Haidt, J. (2009). Witnessing excellence in action: The «other-praising» emotions of elevation, gratitude, and admiration. The Journal of Positive Psychology, 4(2), 105-127. doi.org/10.1080/17439760802650519
- Ericsson, K. A., Krampe, R. T. y Tesch-Römer, C. (1993). The role of deliberate practice in the acquisition of expert performance. Psychological Review, 100(3), 363-406. doi.org/10.1037/0033-295X.100.3.363
- Dweck, C. S. (2016). Mindset: la actitud del éxito. Sirio. (Obra original publicada en 2006).
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