Curiosidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Preguntar por qué, abrir un libro sin saber adónde nos llevará, explorar un lugar desconocido. La curiosidad es el motor del aprendizaje y una de las emociones más placenteras que existen. Los niños la tienen a raudales; los adultos podemos recuperarla.
Qué es la curiosidad
La curiosidad es el deseo de conocer, explorar o experimentar algo nuevo. En esta web aparece en la familia de la sorpresa porque a menudo nace de lo inesperado: algo que no encaja con lo que sabemos despierta las ganas de entenderlo.
El economista y psicólogo George Loewenstein propuso la teoría de la «brecha de información»: sentimos curiosidad cuando percibimos una distancia entre lo que sabemos y lo que queremos saber. Por eso un buen titular, un final abierto o una pregunta sin responder resultan tan atractivos.
Los investigadores distinguen entre la curiosidad por el conocimiento, la curiosidad por las experiencias sensoriales y la curiosidad social, el interés por lo que piensan y sienten los demás.
Cómo se siente
- Atención despiertaLos sentidos se abren hacia lo nuevo.
- EnergíaGanas de moverse, preguntar, buscar.
- Inquietud agradableUna tensión que pide resolverse.
- SatisfacciónAl descubrir la respuesta.
Qué la despierta
- La novedad: lugares, personas o ideas desconocidas.
- Los misterios y las preguntas sin respuesta.
- Lo que contradice nuestras expectativas.
- Saber un poco: según Loewenstein, la curiosidad crece cuando tenemos algo de información, pero no toda.
Para qué sirve
La curiosidad impulsa el aprendizaje y la exploración, y con ellos la adaptación a un mundo cambiante. Christopher Peterson y Martin Seligman la incluyen entre las fortalezas de sabiduría.
Además, es una fuente de bienestar y de buenas relaciones: las personas curiosas hacen más preguntas, escuchan más y suelen resultar más agradables en las conversaciones. Barbara Fredrickson incluye el interés entre las emociones positivas que amplían la atención y construyen recursos personales.
Diferencias con sentimientos parecidos
Curiosidad no es lo mismo que Interés
El interés es una atención más sostenida hacia un tema; la curiosidad es el impulso de descubrir.
Curiosidad no es lo mismo que Intriga
La intriga es una curiosidad intensa ante algo misterioso.
Curiosidad no es lo mismo que Asombro
El asombro es la emoción ante algo inmenso; puede despertar curiosidad.
Curiosidad no es lo mismo que Fascinación
La fascinación es la curiosidad que atrapa y absorbe.
Cómo cultivarla
- Haz preguntas, también sobre lo que crees saber.
- Prueba algo nuevo cada semana: una ruta, una receta, un tema.
- Tolera no saber. La incomodidad de la duda es la puerta de entrada de la curiosidad.
- Pregunta a las personas por sus historias y opiniones, y escucha de verdad.
- Sigue los hilos que te interesan, aunque no sirvan para nada práctico.
- Con niños, responde a sus porqués con otras preguntas: «¿Tú qué crees?».
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Fuentes
- Loewenstein, G. (1994). The psychology of curiosity: A review and reinterpretation. Psychological Bulletin, 116(1), 75-98. doi.org/10.1037/0033-2909.116.1.75
- Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2004). Character Strengths and Virtues: A Handbook and Classification. Oxford University Press.
- Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions. American Psychologist, 56(3), 218-226. doi.org/10.1037/0003-066X.56.3.218
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