Maravilla qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un cielo lleno de estrellas, el nacimiento de un hijo, la primera vez que ves el mar. La maravilla es la emoción de admirar algo que nos parece extraordinario y bello. Es una de las experiencias más gratificantes que existen y, según la investigación, también una de las que más nos benefician.
Qué es la maravilla
La maravilla es la admiración gozosa ante algo extraordinario, bello o grandioso. Combina la Sorpresa con la admiración y la alegría. Es muy cercana al Asombro, aunque con un matiz más amable y luminoso.
Cómo se siente
- Ojos muy abiertosSonrisa.
- QuietudContemplativa.
- EscalofríosO piel de gallina.
- Sensación de expansión.
- GratitudPor estar ahí.
La ciencia del asombro
Dacher Keltner y Jonathan Haidt propusieron que la experiencia de asombro tiene dos ingredientes: la percepción de algo vasto, que nos supera, y la necesidad de acomodar nuestros esquemas para entenderlo. Michelle Shiota y sus colaboradores encontraron que las personas que sienten asombro con frecuencia tienden a sentirse más conectadas con los demás. Paul Piff mostró que el asombro reduce la importancia del propio yo y aumenta la generosidad.
Qué la despierta
- La naturaleza: montañas, océanos, cielos.
- El arte y la música.
- Descubrimientos científicos.
- Momentos vitales: nacimientos, reencuentros.
- Actos de bondad o valentía.
La maravilla en la infancia
Los niños viven en un estado de maravilla casi constante: todo es nuevo y sorprendente. Con los años, la rutina y la familiaridad apagan esa capacidad. Recuperar la mirada infantil, la de quien ve las cosas por primera vez, es una forma de devolver la maravilla a la vida adulta.
Cómo cultivarla
- Sal a la naturaleza con frecuencia.
- Detente a mirar con atención.
- Aprende algo nuevo cada día.
- Visita museos, escucha música, lee.
- Comparte lo que te maravilla.
- Practica la gratitud por lo que tienes.
Maravilla y gratitud
La maravilla y la gratitud están muy relacionadas. Cuando nos maravillamos ante algo, a menudo sentimos también agradecimiento por poder vivirlo. Robert Emmons, que ha estudiado la gratitud, encontró que practicarla con regularidad mejora el bienestar. Combinar ambas, por ejemplo anotando cada noche algo que nos haya maravillado y por qué estamos agradecidos, es una forma sencilla de cultivar emociones positivas.
Con el tiempo, este hábito entrena la atención para descubrir lo maravilloso en lo cotidiano, algo que la rutina tiende a ocultar.
No hace falta buscar grandes acontecimientos: una conversación, un sabor o la luz de la tarde pueden bastar.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Keltner, D. y Haidt, J. (2003). Approaching awe, a moral, spiritual, and aesthetic emotion. Cognition and Emotion, 17(2), 297-314. doi.org/10.1080/02699930302297
- Shiota, M. N., Keltner, D. y Mossman, A. (2007). The nature of awe: Elicitors, appraisals, and effects on self-concept. Cognition and Emotion, 21(5), 944-963. doi.org/10.1080/02699930600923668
- Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883-899. doi.org/10.1037/pspi0000018
- Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens: An experimental investigation of gratitude and subjective well-being in daily life. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377-389. doi.org/10.1037/0022-3514.84.2.377
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