Perplejidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Una respuesta que no tiene sentido, un problema que parece no tener solución, una conducta que no entiendes. La perplejidad es esa mezcla de duda y asombro que nos deja sin saber qué pensar. Es incómoda, pero también es el punto de partida del pensamiento: muchas ideas importantes han nacido de la perplejidad.
Qué es la perplejidad
La perplejidad es un estado de duda y asombro ante algo que no sabemos cómo interpretar o resolver. Combina la confusión con la Sorpresa y suele implicar cierta irresolución: no sabemos qué pensar ni qué hacer.
Los filósofos griegos hablaban de la aporía, el desconcierto ante un problema sin salida aparente, como punto de partida de la reflexión.
Cómo se siente
- Ceño fruncidoCabeza inclinada.
- SilencioPensativo.
- Preguntas«¿Cómo es posible?».
- Dar vueltasAl asunto.
Una emoción del conocimiento
Los investigadores de las emociones epistémicas, ligadas al conocimiento, estudian la perplejidad junto a la curiosidad y la confusión. Sidney D’Mello y sus colaboradores encontraron que la confusión, cuando se resuelve, favorece un aprendizaje más profundo. George Loewenstein explicó la curiosidad como el impulso de llenar un vacío de información. La perplejidad es el momento en que ese vacío se hace evidente.
Qué la provoca
- Problemas complejos sin solución evidente.
- Conductas de otros que no entendemos.
- Contradicciones.
- Fenómenos que no sabemos explicar.
- Preguntas filosóficas o existenciales.
Cómo salir de ella
- Acepta la perplejidad como parte del proceso de entender.
- Define bien qué es lo que no entiendes.
- Busca información o perspectivas distintas.
- Pregunta a quien pueda saber más.
- Date tiempo: a veces la respuesta llega tras un descanso.
Tolerar lo que no se entiende
No todo tiene una explicación inmediata, y algunas preguntas nunca la tienen. Aprender a convivir con cierta perplejidad, sin necesidad de cerrar todas las preguntas, es una forma de madurez intelectual y emocional. R. Nicholas Carleton ha estudiado cómo la intolerancia a la incertidumbre genera malestar; aceptar lo que no entendemos reduce ese malestar.
Perplejidad cotidiana
No hace falta enfrentarse a grandes misterios para sentir perplejidad. A menudo aparece ante conductas de otras personas que no entendemos: una reacción desproporcionada, una decisión que nos parece absurda, un silencio inexplicable. En lugar de sacar conclusiones rápidas, preguntar con curiosidad suele aclarar más de lo que imaginamos. Muchas veces descubrimos razones que no conocíamos.
Esta actitud curiosa evita juicios precipitados y mejora las relaciones.
Perplejidad y ciencia
Muchos descubrimientos científicos comenzaron con la perplejidad ante un resultado que no encajaba. Prestar atención a lo que nos desconcierta es el origen del conocimiento.
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Fuentes
- D’Mello, S., Lehman, B., Pekrun, R. y Graesser, A. (2014). Confusion can be beneficial for learning. Learning and Instruction, 29, 153-170. doi.org/10.1016/j.learninstruc.2012.05.003
- Loewenstein, G. (1994). The psychology of curiosity: A review and reinterpretation. Psychological Bulletin, 116(1), 75-98. doi.org/10.1037/0033-2909.116.1.75
- Carleton, R. N. (2016). Into the unknown: A review and synthesis of contemporary models involving uncertainty. Journal of Anxiety Disorders, 39, 30-43. doi.org/10.1016/j.janxdis.2016.02.007
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