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Familia del asco

Intolerancia qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo

No soportar que alguien piense distinto, rechazar costumbres que no son las propias, no admitir otras formas de vivir. La intolerancia es esa dificultad para aceptar la diferencia. Puede ir desde la incomodidad hasta el desprecio y la violencia, y es uno de los grandes retos de la convivencia en sociedades diversas.

Redacción de Sentimientos.es Actualizado el 3 min de lectura

Qué es la intolerancia

La intolerancia es la falta de disposición a aceptar opiniones, creencias, costumbres o personas diferentes de las propias. Está cerca de la discriminación, el Rechazo y la Censura. Lo contrario es la Tolerancia.

Cómo se manifiesta

  • IrritaciónAnte lo diferente.
  • RechazoRápido sin escuchar.
  • NecesidadDe imponer la propia visión.
  • GeneralizacionesSobre grupos.

Prejuicio y categorización

Gordon Allport, en su obra clásica sobre el prejuicio, explicó que tendemos a categorizar a las personas en grupos para simplificar el mundo, y que esas categorías se llenan fácilmente de estereotipos. Henri Tajfel mostró que basta dividir a las personas en grupos arbitrarios para que favorezcan al propio. La intolerancia se alimenta de estos mecanismos.

La amenaza percibida

Las investigaciones muestran que la intolerancia aumenta cuando las personas se sienten amenazadas, ya sea en lo económico, en lo cultural o en su seguridad. Karen Stenner encontró que algunas personas, ante la sensación de amenaza al orden y a la unidad del grupo, se vuelven mucho más intolerantes con la diferencia.

Intolerancia y asco

Este diccionario sitúa la intolerancia en la familia del asco porque a menudo se vive como un rechazo visceral. Las investigaciones han encontrado que las personas con más sensibilidad al asco tienden a mostrar más prejuicio hacia ciertos grupos. Ser consciente de esta reacción permite cuestionarla.

La paradoja de la tolerancia

Karl Popper señaló la paradoja de la tolerancia: una sociedad tolerante sin límites acabaría destruida por los intolerantes. Por eso la tolerancia no significa aceptarlo todo, sino respetar la diferencia y, a la vez, no tolerar la violencia ni la discriminación. La UNESCO, en su Declaración de Principios sobre la Tolerancia, la define como respeto y aprecio de la diversidad.

Qué la reduce

Thomas Pettigrew y Linda Tropp revisaron más de quinientos estudios y confirmaron que el contacto entre grupos, en condiciones de igualdad y cooperación, reduce el prejuicio. Conocer personalmente a alguien diferente suele ser más eficaz que cualquier argumento. La educación y la empatía también son herramientas fundamentales.

Educar en la tolerancia

Los niños no nacen intolerantes: aprenden observando. Ofrecerles libros y experiencias con personas diversas, hablar con naturalidad de las diferencias y corregir con calma los comentarios despectivos les ayuda a crecer con una mirada abierta. Enseñarles también a no tolerar las agresiones forma parte de esa educación.

Cómo cultivar la tolerancia

  1. Escucha antes de juzgar.
  2. Busca el contacto con personas diferentes.
  3. Cuestiona tus generalizaciones.
  4. Distingue entre respetar a las personas y aceptar cualquier conducta.
  5. No toleres la discriminación.

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Fuentes

  1. Allport, G. W. (1954). The Nature of Prejudice. Addison-Wesley.
  2. Tajfel, H. y Turner, J. C. (1979). An integrative theory of intergroup conflict. En W. G. Austin y S. Worchel (Eds.), The Social Psychology of Intergroup Relations (pp. 33-47). Brooks/Cole.
  3. Stenner, K. (2005). The authoritarian dynamic. Cambridge University Press.
  4. Popper, K. R. (1945). The open society and its enemies. Routledge.
  5. UNESCO (1995). Declaración de principios sobre la tolerancia. Conferencia General de la UNESCO, París.
  6. Pettigrew, T. F. y Tropp, L. R. (2006). A meta-analytic test of intergroup contact theory. Journal of Personality and Social Psychology, 90(5), 751-783. doi.org/10.1037/0022-3514.90.5.751

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