Enjuiciamiento qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
«Cómo puede vestir así», «yo nunca haría eso», «se lo ha buscado». El enjuiciamiento es esa voz que evalúa y condena a los demás casi sin pensarlo. Todos juzgamos en algún momento, pero cuando se convierte en un hábito, empobrece las relaciones y nos impide entender a los otros.
Qué es el enjuiciamiento
El enjuiciamiento es la tendencia a evaluar y condenar a los demás, a menudo con rapidez y sin conocer todas las circunstancias. Se acompaña de una sensación de superioridad moral y, con frecuencia, de enfado o desaprobación.
Cómo se manifiesta
- Críticas frecuentesA la conducta ajena.
- Etiquetas«Es un vago», «es un egoísta».
- Superioridad moral«Yo nunca haría eso».
- Poca curiosidadPor las razones del otro.
- ComentariosSobre la vida de otros.
El error fundamental de atribución
Los psicólogos sociales describieron el error fundamental de atribución: tendemos a explicar la conducta de los demás por su forma de ser («llega tarde porque es irresponsable») y la nuestra por las circunstancias («llego tarde porque había tráfico»). Este sesgo alimenta el enjuiciamiento, porque nos lleva a atribuir defectos de carácter donde a menudo hay situaciones que desconocemos.
Bernard Weiner estudió cómo las atribuciones sobre las causas de la conducta ajena determinan si sentimos enfado o compasión hacia el otro.
De dónde viene
- Inseguridad: juzgar a otros nos hace sentir mejor.
- Educación rígida en normas.
- Miedo a lo diferente.
- Pertenencia a grupos que refuerzan juicios compartidos.
- Proyección de aspectos propios que no aceptamos.
Cómo cultivar una mirada comprensiva
- Detecta el juicio cuando aparece.
- Pregúntate qué no sabes de la situación.
- Busca explicaciones alternativas.
- Recuerda tus propios errores.
- Practica la curiosidad en lugar del juicio.
- Distingue conducta de persona: puedes desaprobar un acto sin condenar a quien lo hizo.
Carl Rogers hablaba de la aceptación incondicional como una de las bases de la relación terapéutica: aceptar a la persona aunque no se aprueben todos sus actos.
El juicio hacia uno mismo
Las personas muy enjuiciadoras con los demás a menudo lo son también consigo mismas. Trabajar la autocompasión, tratarse con amabilidad ante los propios errores, suele suavizar también el juicio hacia los otros.
El juicio rápido en redes
Las redes sociales facilitan el enjuiciamiento inmediato: se juzga a desconocidos por un vídeo de segundos o una frase sacada de contexto, y el juicio se multiplica en miles de comentarios. Antes de sumarse a una condena colectiva, conviene preguntarse qué falta del contexto y si nos gustaría ser juzgados así por nuestro peor momento.
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Fuentes
- Weiner, B. (1985). An attributional theory of achievement motivation and emotion. Psychological Review, 92(4), 548-573. doi.org/10.1037/0033-295X.92.4.548
- Rogers, C. R. (1972). El proceso de convertirse en persona. Paidós. (Obra original publicada en 1961).
- Neff, K. D. (2003). Self-compassion: An alternative conceptualization of a healthy attitude toward oneself. Self and Identity, 2(2), 85-101. doi.org/10.1080/15298860309032
Familia del enfado