Incomodidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un silencio que se alarga, una pregunta demasiado personal, una silla que no termina de encajar. La incomodidad es esa sensación de no estar a gusto que no llega a ser enfado ni miedo, pero que nos avisa de que algo no encaja. A veces conviene tolerarla para crecer; otras, es una señal valiosa de que debemos cambiar algo.
Qué es la incomodidad
La incomodidad es la sensación de no estar a gusto, física o emocionalmente. Puede deberse a algo concreto, como una postura o un comentario, o a una impresión difusa de que algo no encaja en una situación.
Es una emoción leve, cercana al Malestar y a la Molestia, que funciona como una señal de ajuste.
Cómo se nota
- Cambiar de posturaSin encontrar la buena.
- Sonrisa forzadaO tensa.
- Evitar la mirada.
- Ganas de irseO de cambiar de tema.
- Tensión leveEn el cuerpo.
Qué la provoca
- Situaciones sociales tensas: silencios, conflictos ajenos.
- Invasión del espacio personal.
- Preguntas o temas demasiado íntimos.
- Entornos nuevos o desconocidos.
- Conductas que chocan con nuestros valores.
Una señal que conviene escuchar
La incomodidad puede indicar que alguien está traspasando un límite, que una situación no es segura o que algo choca con lo que valoramos. Muchas personas, sobre todo si han aprendido a complacer, ignoran estas señales para no parecer maleducadas. Escucharlas permite poner límites a tiempo.
Lisa Feldman Barrett propone que las emociones se construyen a partir de sensaciones corporales que el cerebro interpreta. La incomodidad sería una de esas señales básicas que merece atención.
La incomodidad que hace crecer
No toda incomodidad es una señal de alarma. Aprender algo nuevo, hablar en público o tener una conversación difícil son experiencias incómodas que nos ayudan a crecer. La terapia de aceptación y compromiso de Steven Hayes propone aprender a convivir con el malestar cuando nos acerca a lo que valoramos, en lugar de evitarlo siempre.
Cómo manejarla
- Identifica qué la provoca.
- Pregúntate si es una señal de límite o una incomodidad de crecimiento.
- Si es un límite, exprésalo con calma: «Prefiero no hablar de eso».
- Si es crecimiento, tolérala un poco más.
- Cambia lo que puedas: postura, lugar, tema.
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Fuentes
- Barrett, L. F. (2018). La vida secreta del cerebro: cómo se construyen las emociones. Paidós. (Obra original publicada en 2017).
- Hayes, S. C., Strosahl, K. D. y Wilson, K. G. (1999). Acceptance and Commitment Therapy: An Experiential Approach to Behavior Change. Guilford Press.
Familia del enfado
Incomodidad social
Algunas personas sienten incomodidad en muchas situaciones sociales: reuniones, fiestas, conversaciones con desconocidos. Puede deberse a timidez, introversión o, en casos más intensos, ansiedad social. Prepararse algunos temas de conversación, llegar pronto a los eventos para adaptarse poco a poco y permitirse momentos de descanso ayuda a reducirla.
Si la incomodidad social es tan intensa que lleva a evitar situaciones importantes, la terapia psicológica puede ser muy útil.