Repudio qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Una sociedad que condena un atentado, una familia que da la espalda a uno de sus miembros, un grupo que rechaza públicamente unas declaraciones. El repudio es el rechazo más rotundo: no solo desaprobamos, sino que nos desvinculamos de forma clara y a menudo pública.
Qué es el repudio
El repudio es el rechazo rotundo, a menudo público o formal, de algo o alguien. Antiguamente designaba la ruptura unilateral del matrimonio por parte del marido. Hoy se usa para expresar una condena firme. Está cerca de la execración, la Censura y la indignación.
Cómo se siente
- Asco moral.
- IndignaciónY firmeza.
- DeseoDe desvincularse.
- NecesidadDe dejar clara la postura.
Para qué sirve
El repudio colectivo de conductas como la violencia, el racismo o el abuso cumple una función importante: marca los límites de lo aceptable y protege a los más vulnerables. Émile Durkheim señaló que la reacción común ante lo que viola las normas refuerza la cohesión del grupo. Repudiar públicamente un acto injusto también muestra apoyo a las víctimas.
Repudiar a personas
El repudio se vuelve problemático cuando se dirige a personas por lo que son y no por lo que hacen. A lo largo de la historia, muchas personas han sido repudiadas por sus familias o comunidades por su orientación sexual, su religión o sus decisiones vitales. Kipling Williams mostró el enorme daño psicológico del ostracismo, que afecta a la autoestima, la pertenencia y la sensación de existir.
El repudio en redes
Las redes sociales han facilitado el repudio masivo y rápido. Unas palabras desafortunadas pueden provocar una oleada de rechazo en horas. Aunque a veces sirve para señalar abusos reales, también puede ser desproporcionado, basarse en información incompleta y no dejar espacio a la rectificación.
Si eres repudiado
Ser repudiado por el propio grupo o la propia familia es una experiencia muy dolorosa. Buscar personas y comunidades que nos acepten, recordar que el rechazo de otros no define nuestro valor y pedir ayuda profesional si el dolor es intenso puede ayudar a recuperarse.
Cómo usar el repudio con justicia
- Infórmate bien antes de condenar.
- Repudia los actos, no a las personas por lo que son.
- Deja espacio a la rectificación.
- Apoya a quienes han sido dañados.
Enseñar a rechazar conductas, no a personas
Con los niños es útil distinguir entre lo que alguien hace y lo que alguien es. Decir «eso que has hecho está mal» en lugar de «eres malo» les enseña que se puede reprobar una conducta sin rechazar a la persona. Esta misma lección sirve para que aprendan a no excluir a otros niños por ser diferentes, y a la vez a no tolerar las agresiones.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Durkheim, É. (1912). Les formes élémentaires de la vie religieuse. Alcan.
- Williams, K. D. (2007). Ostracism. Annual Review of Psychology, 58, 425-452. doi.org/10.1146/annurev.psych.58.110405.085641
Familia del asco