Odio qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
El odio es la emoción más oscura de la familia del enfado. La ira quiere que el otro cambie; el odio quiere que sufra o desaparezca. Entender cómo nace, en las personas y en los grupos, es la mejor forma de evitar que crezca.
Qué es el odio
El odio es una aversión intensa y persistente hacia una persona o un grupo, acompañada del deseo de que sufra, pierda o desaparezca. No es una emoción pasajera: se parece más a una actitud estable que se reaviva cada vez que pensamos en su objeto.
Se diferencia de la ira en varios aspectos. La ira es caliente, breve y busca un cambio: que el otro deje de hacer algo. El odio puede ser frío, dura mucho y busca el daño. Mientras la ira se dirige a una conducta, el odio se dirige a lo que el otro es.
Puede ser personal, tras una ofensa grave, o colectivo, cuando se dirige a grupos enteros por su origen, religión, ideología u orientación. El segundo es el que está detrás de los delitos de odio y de la violencia entre grupos.
Cómo se siente
- Rabia fríaUna hostilidad sostenida, menos explosiva que la ira.
- RumiaciónPensar una y otra vez en el otro y en lo que hizo.
- TensiónAl verle, oír su nombre o recordarle.
- SatisfacciónAnte sus desgracias, lo que en alemán se llama Schadenfreude.
Hidehiko Takahashi y sus colaboradores observaron que la desgracia de alguien envidiado o rechazado activa circuitos cerebrales de recompensa, lo que ayuda a explicar ese placer incómodo.
Cómo nace
- Daños graves: traiciones, abusos o violencia sufridos en primera persona.
- Humillaciones, sobre todo públicas y repetidas.
- Identidad de grupo: Henri Tajfel y John Turner mostraron con qué facilidad dividimos el mundo en «nosotros» y «ellos», incluso con criterios arbitrarios.
- Deshumanización: cuando dejamos de ver al otro como persona. Lasana Harris y Susan Fiske observaron que ante ciertos grupos estigmatizados se activan menos las regiones cerebrales que usamos para pensar en otras mentes.
- Propaganda y discursos de odio, que presentan a un grupo como amenaza.
Gordon Allport describió una escalada del prejuicio: de las palabras a la evitación, de ahí a la discriminación, después a los ataques y, en el extremo, al exterminio. El odio rara vez empieza por lo último.
Qué consecuencias tiene
Algunos autores sostienen que el odio surge para protegernos de quien nos dañó gravemente: marca a alguien como peligroso de forma duradera. Pero sus costes son enormes. En lo personal, mantiene a quien odia atado a la ofensa, con rumiación y malestar crónico. En lo social, alimenta la discriminación, la violencia y los ciclos de venganza que pueden durar generaciones.
Michael McCullough sostiene que la evolución nos dejó a la vez un instinto de venganza y un instinto de perdón; cuál se impone depende mucho del entorno y de si la relación aún puede tener valor.
Diferencias con sentimientos parecidos
Odio no es lo mismo que Ira
La ira es caliente, pasajera y busca un cambio. El odio es estable y busca el daño.
Odio no es lo mismo que Desprecio
El desprecio considera al otro inferior e insignificante. El odio lo ve como peligroso o poderoso.
Odio no es lo mismo que Rencor
El rencor es un resentimiento duradero por una ofensa concreta. El odio va más allá: desea el mal del otro.
Odio no es lo mismo que Aborrecimiento
El aborrecimiento es una aversión fuerte que puede dirigirse a cosas o situaciones; el odio se dirige a personas o grupos.
Cómo dejar de alimentarlo
- Reconoce el daño. Si lo que sufriste fue grave, tu dolor es legítimo. Negarlo no ayuda.
- Busca justicia por vías legítimas. Denunciar o reclamar canaliza la energía sin convertirte en agresor.
- Recupera la humanidad del otro. El odio crece cuando el otro deja de ser persona. Intentar entender, sin justificar, lo debilita.
- Cuestiona las generalizaciones. Si odias a un grupo entero, pregúntate cuántas personas de ese grupo conoces de verdad. El contacto en condiciones de igualdad reduce los prejuicios.
- Considera el perdón. Perdonar no es olvidar ni reconciliarse: es dejar de pagar tú el precio del daño.
- Pide ayuda si el odio te consume o te empuja a hacer daño.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Takahashi, H., Kato, M., Matsuura, M., Mobbs, D., Suhara, T. y Okubo, Y. (2009). When your gain is my pain and your pain is my gain: Neural correlates of envy and schadenfreude. Science, 323(5916), 937-939. doi.org/10.1126/science.1165604
- Tajfel, H. y Turner, J. C. (1979). An integrative theory of intergroup conflict. En W. G. Austin y S. Worchel (Eds.), The Social Psychology of Intergroup Relations (pp. 33-47). Brooks/Cole.
- Harris, L. T. y Fiske, S. T. (2006). Dehumanizing the lowest of the low: Neuroimaging responses to extreme out-groups. Psychological Science, 17(10), 847-853. doi.org/10.1111/j.1467-9280.2006.01793.x
- Allport, G. W. (1954). The Nature of Prejudice. Addison-Wesley.
- McCullough, M. E. (2008). Beyond Revenge: The Evolution of the Forgiveness Instinct. Jossey-Bass.
- McCullough, M. E. (2001). Forgiveness: Who does it and how do they do it? Current Directions in Psychological Science, 10(6), 194-197. doi.org/10.1111/1467-8721.00147
Familia del enfado