Empacho qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Comer tanto de algo que ya no puedes ni verlo, ver tantos capítulos seguidos de una serie que acabas harto, escuchar una canción hasta aborrecerla. El empacho es la saturación que llega por exceso. Lo que antes nos gustaba se vuelve pesado y desagradable, y el cuerpo y la mente piden una pausa.
Qué es el empacho
El empacho es, en su sentido original, la indigestión por haber comido demasiado. En sentido figurado, es la saturación que aparece cuando algo, aunque nos guste, se repite en exceso. Está muy cerca del Empalago y del hastío.
Cómo se siente
- PesadezFísica o mental.
- RechazoHacia lo que antes gustaba.
- NáuseaLeve en el empacho físico.
- CansancioY deseo de cambio.
La saciedad sensorial específica
Barbara Rolls describió en los años ochenta la saciedad sensorial específica: a medida que comemos un alimento, su sabor nos resulta cada vez menos agradable, mientras que otros alimentos conservan su atractivo. Por eso después de una comida copiosa todavía hay sitio para el postre. El empacho es la versión extrema de este fenómeno: el placer se convierte en rechazo.
Por qué lo que gusta acaba cansando
Nuestro cerebro está diseñado para responder a la novedad. Wolfram Schultz mostró que las neuronas de dopamina responden con fuerza a las recompensas inesperadas, pero cada vez menos a las que se repiten de forma predecible. Philip Brickman describió la adaptación hedónica: nos acostumbramos a lo bueno y deja de producirnos el mismo placer. El empacho es la señal de que hemos sobrepasado ese punto.
Empachos modernos
Hoy es fácil empacharse de muchas cosas: de noticias, de redes sociales, de series, de información. La disponibilidad ilimitada facilita el consumo excesivo. Muchas personas describen una sensación de saturación y vacío tras horas de pantalla, parecida al empacho tras una comida demasiado abundante.
Saborear en lugar de devorar
Fred Bryant y Joseph Veroff estudiaron el arte de saborear: prestar atención plena a las experiencias agradables para disfrutarlas más. Espaciar los placeres, variarlos y consumirlos con atención ayuda a evitar el empacho y a mantener el gusto por las cosas. Elizabeth Dunn y sus colegas encontraron que interrumpir una experiencia agradable puede, paradójicamente, hacer que se disfrute más.
Cómo recuperar el gusto
- Haz una pausa de lo que te ha empachado.
- Varía tus fuentes de placer.
- Dosifica: menos cantidad, más atención.
- En el empacho físico, come ligero y bebe agua.
- Vuelve a lo que te gustaba después de un tiempo.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Schultz, W., Dayan, P. y Montague, P. R. (1997). A neural substrate of prediction and reward. Science, 275(5306), 1593-1599. doi.org/10.1126/science.275.5306.1593
- Brickman, P., Coates, D. y Janoff-Bulman, R. (1978). Lottery winners and accident victims: Is happiness relative? Journal of Personality and Social Psychology, 36(8), 917-927. doi.org/10.1037/0022-3514.36.8.917
- Bryant, F. B. y Veroff, J. (2007). Savoring: A New Model of Positive Experience. Lawrence Erlbaum.
- Rolls, B. J., Rolls, E. T., Rowe, E. A. y Sweeney, K. (1981). Sensory specific satiety in man. Physiology & Behavior, 27(1), 137-142. doi.org/10.1016/0031-9384(81)90310-3
Familia del asco