Gusto qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un sabor que te encanta, una música que te pone de buen humor, hacer algo «por gusto». El gusto es ese agrado sencillo que sentimos ante lo que nos place. Es una de las formas más cotidianas de la alegría, y también una de las más personales: lo que a uno le gusta, a otro le deja indiferente.
Qué es el gusto
El gusto es el agrado o placer que produce algo, y también la preferencia por ciertas cosas. Está cerca del Agrado, el Deleite y el Disfrute. Lo contrario es el Desagrado.
Cómo se siente
- SonrisaLeve.
- Relajación.
- DeseoDe repetir.
- AtenciónA lo que agrada.
Cómo se forman los gustos
Robert Zajonc describió el efecto de mera exposición: cuanto más nos exponemos a algo, más tiende a gustarnos. Por eso muchas comidas o canciones que al principio no nos atraían acaban gustándonos. Leann Birch encontró que los niños necesitan probar un alimento nuevo muchas veces antes de aceptarlo. Los gustos se aprenden.
Por qué varían tanto
Los gustos dependen de la genética, la cultura, la experiencia y la personalidad. Algunas personas tienen más receptores para el sabor amargo y rechazan ciertos alimentos. La cultura determina en gran medida qué comidas, músicas o estilos nos resultan agradables. Por eso «sobre gustos no hay nada escrito».
El gusto en el cerebro
Kent Berridge distinguió entre «querer» y «gustar»: podemos desear mucho algo sin que nos guste especialmente, y viceversa. El gusto, el disfrute real, depende de pequeñas zonas del cerebro llamadas puntos calientes hedónicos. Prestar atención a lo que de verdad nos gusta, y no solo a lo que deseamos, ayuda a disfrutar más.
Gusto y capricho
Darse gustos de vez en cuando es sano y agradable. El problema aparece cuando el gusto se convierte en necesidad constante o en una forma de compensar el malestar. Disfrutar de los pequeños placeres sin depender de ellos es el equilibrio.
Los gustos de los niños
Los niños desarrollan sus gustos probando y explorando. Ofrecerles variedad de alimentos, músicas, libros y actividades, sin forzar, les ayuda a descubrir lo que les gusta. Respetar sus preferencias, aunque no coincidan con las nuestras, les enseña que sus gustos importan.
Cómo cultivarlo
- Prueba cosas nuevas varias veces.
- Presta atención a lo que de verdad te gusta.
- Date pequeños gustos sin culpa.
- Respeta los gustos de los demás.
Educar el gusto
El gusto también se educa. Probar vinos, escuchar distintos estilos de música o visitar museos con alguien que sabe explicar lo que vemos amplía lo que somos capaces de disfrutar. Cuanto más conocemos algo, más matices percibimos y más placer nos puede dar.
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Fuentes
- Zajonc, R. B. (1968). Attitudinal effects of mere exposure. Journal of Personality and Social Psychology, 9(2, Pt. 2), 1-27. doi.org/10.1037/h0025848
- Birch, L. L. (1999). Development of food preferences. Annual Review of Nutrition, 19, 41-62. doi.org/10.1146/annurev.nutr.19.1.41
- Berridge, K. C. y Kringelbach, M. L. (2008). Affective neuroscience of pleasure: Reward in humans and animals. Psychopharmacology, 199(3), 457-480. doi.org/10.1007/s00213-008-1099-6
Familia de la alegría