Deleite qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
El primer bocado de tu plato favorito, una canción que te pone la piel de gallina, un libro que no puedes dejar. El deleite es el placer intenso de disfrutar algo plenamente. Es una de las formas más directas de la alegría, y saber cultivarlo es una parte importante del bienestar.
Qué es el deleite
El deleite es un placer intenso que se experimenta al disfrutar de algo, ya sea sensorial, como la comida o la música, o intelectual, como una buena idea. Está cerca del Gozo, el Gusto y el Disfrute.
Cómo se siente
- PlacerQue llena los sentidos.
- OjosQue se cierran para saborear.
- SonrisaEspontánea.
- DeseoDe que dure.
El placer en el cerebro
Kent Berridge y Morten Kringelbach estudiaron las bases cerebrales del placer y distinguieron entre el «querer», el deseo de algo, y el «gustar», el disfrute en sí. El deleite corresponde al gustar: se relaciona con pequeñas zonas del cerebro llamadas puntos calientes hedónicos. Curiosamente, el sistema del gustar es más pequeño y frágil que el del querer.
El arte de saborear
Fred Bryant y Joseph Veroff estudiaron cómo las personas prolongan e intensifican los momentos agradables. Algunas estrategias son prestar atención plena, compartir la experiencia con otros, expresar el placer y recordarlo después. Quienes saborean más tienden a sentir más felicidad.
Deleite sin culpa
Muchas personas sienten culpa al disfrutar, como si el placer fuera algo que hay que ganarse. Pero el disfrute es una parte legítima y necesaria del bienestar. El problema no es el placer, sino su exceso o su uso para escapar del malestar.
El deleite en lo sencillo
No hace falta lujo para sentir deleite. Un café caliente en una mañana fría, el olor de la tierra mojada o una conversación con un amigo pueden producirlo. Jordi Quoidbach y sus colaboradores encontraron que tener mucho dinero puede reducir la capacidad de disfrutar de los pequeños placeres.
El deleite de los niños
Los niños disfrutan con todos los sentidos: chapotear en un charco, comer fruta madura, escuchar un cuento. Animarles a fijarse en lo que sienten («¿a qué huele?», «¿qué sabor tiene?») les ayuda a disfrutar más y a desarrollar la atención.
Cómo cultivarlo
- Presta atención a lo que disfrutas.
- Ve despacio: no devores.
- Comparte el placer con alguien.
- Espacia los placeres para no acostumbrarte.
- Disfruta sin culpa.
Comer con deleite
Comer con atención, despacio y sin pantallas no solo aumenta el placer, sino que ayuda a notar mejor la saciedad. Muchas culturas mediterráneas han hecho de la comida compartida y sin prisas un pequeño ritual de deleite diario.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Berridge, K. C. y Kringelbach, M. L. (2008). Affective neuroscience of pleasure: Reward in humans and animals. Psychopharmacology, 199(3), 457-480. doi.org/10.1007/s00213-008-1099-6
- Bryant, F. B. y Veroff, J. (2007). Savoring: A New Model of Positive Experience. Lawrence Erlbaum.
- Quoidbach, J., Dunn, E. W., Petrides, K. V. y Mikolajczak, M. (2010). Money giveth, money taketh away: The dual effect of wealth on happiness. Psychological Science, 21(6), 759-763. doi.org/10.1177/0956797610371963
Familia de la alegría