Ecuanimidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Recibir una buena noticia sin perder los pies del suelo, afrontar un revés sin hundirse, escuchar una crítica sin derrumbarse. La ecuanimidad es esa estabilidad emocional que permite atravesar los altibajos de la vida sin dejarse arrastrar por ellos. No significa no sentir, sino sentir sin perder el centro.
Qué es la ecuanimidad
La ecuanimidad es la capacidad de mantener el equilibrio emocional ante las experiencias agradables y desagradables. Está cerca de la Serenidad, la Calma y la Templanza. No es Indiferencia: la persona ecuánime siente, pero no se deja arrastrar.
Cómo se nota
- EstabilidadAnte los cambios.
- RespuestasProporcionadas.
- RecuperaciónRápida tras un disgusto.
- PerspectivaAmplia.
En las tradiciones
La ecuanimidad es una virtud central en el budismo, donde se considera una de las cuatro actitudes inconmensurables. Los estoicos, como Epicteto y Marco Aurelio, la cultivaban distinguiendo entre lo que depende de nosotros y lo que no. Muchas tradiciones coinciden en que la paz interior no depende de que todo vaya bien, sino de cómo nos relacionamos con lo que ocurre.
Lo que dice la ciencia
Gaëlle Desbordes y sus colaboradores propusieron la ecuanimidad como uno de los mecanismos por los que la atención plena mejora el bienestar. La investigación sugiere que las personas que practican meditación de forma regular muestran menos reactividad emocional y se recuperan antes del estrés.
Ecuanimidad no es indiferencia
Una confusión frecuente es pensar que la ecuanimidad consiste en no sentir o en que nada importe. Al contrario: la persona ecuánime puede sentir profundamente y preocuparse por los demás, pero sin perder el equilibrio. La indiferencia se desconecta; la ecuanimidad permanece presente.
Flexibilidad emocional
Todd Kashdan y Jonathan Rottenberg describieron la flexibilidad psicológica como la capacidad de adaptarse a las situaciones cambiantes, aceptando las emociones y actuando según los valores. La ecuanimidad es una de sus expresiones: permite sentir sin quedar atrapado.
Ecuanimidad para niños
Los niños pueden aprender a recuperar el equilibrio con imágenes sencillas: ser como un árbol que se mueve con el viento pero no se cae, o como el fondo del mar, que está tranquilo aunque arriba haya olas. Los adultos que se mantienen serenos ante sus rabietas les ofrecen un modelo de ecuanimidad.
Cómo cultivarla
- Practica la atención plena unos minutos al día.
- Distingue lo que depende de ti de lo que no.
- Observa tus emociones sin dejarte arrastrar.
- Recuerda que todo cambia.
- Toma perspectiva: ¿importará esto dentro de un año?
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Desbordes, G., Gard, T., Hoge, E. A., Hölzel, B. K., Kerr, C., Lazar, S. W., Olendzki, A. y Vago, D. R. (2015). Moving beyond mindfulness: Defining equanimity as an outcome measure in meditation and contemplative research. Mindfulness, 6(2), 356-372. doi.org/10.1007/s12671-013-0269-8
- Kashdan, T. B. y Rottenberg, J. (2010). Psychological flexibility as a fundamental aspect of health. Clinical Psychology Review, 30(7), 865-878. doi.org/10.1016/j.cpr.2010.03.001
- Kabat-Zinn, J. (2003). Vivir con plenitud las crisis. Kairós. (Obra original publicada en 1990).
Familia de la alegría