Mesura qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Responder con calma a una provocación, no gastar más de lo que se tiene, celebrar sin perder los papeles. La mesura es la virtud de la medida justa: actuar de forma proporcionada, sin quedarse corto ni pasarse. No es frialdad ni represión, sino una forma de equilibrio que permite sentir con intensidad sin dejarse arrastrar.
Qué es la mesura
La mesura es la capacidad de actuar con medida, evitando los excesos y las reacciones desproporcionadas. Está muy cerca de la moderación, la Templanza y la Ecuanimidad.
Este diccionario la incluye en la familia del Asco porque implica un rechazo a lo excesivo: quien es mesurado aparta de sí lo que se desborda.
Cómo se nota
- CalmaAnte las provocaciones.
- PausaAntes de responder.
- ProporciónEntre lo que pasa y cómo se reacciona.
- SensaciónDe control sereno.
El término medio
Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, propuso que la virtud se encuentra en el término medio entre dos extremos: el valor entre la cobardía y la temeridad, la generosidad entre la tacañería y el derroche. La mesura es la capacidad de encontrar ese punto. Para él no era una regla fija, sino una sabiduría práctica que se aprende con la experiencia.
Mesura y autocontrol
Walter Mischel, conocido por sus experimentos sobre la capacidad de esperar una recompensa, mostró que el autocontrol se apoya en estrategias concretas, como distraerse o pensar en la tentación de forma abstracta. Terrie Moffitt y sus colaboradores siguieron a cientos de personas desde la infancia y encontraron que un mayor autocontrol en la niñez predecía mejor salud, finanzas y bienestar en la edad adulta.
Mesura emocional
La mesura no consiste en no sentir, sino en regular cómo expresamos lo que sentimos. James Gross distingue entre la reevaluación, que cambia la forma de interpretar una situación, y la supresión, que intenta ocultar la emoción. La reevaluación se asocia a más bienestar; la supresión constante, a más malestar. La verdadera mesura se parece más a la primera.
Cuándo se vuelve rigidez
Un exceso de mesura puede convertirse en rigidez o en incapacidad para disfrutar. Hay momentos que piden entrega, espontaneidad o una reacción intensa. Quien nunca se permite desbordarse puede perderse experiencias valiosas o reprimir emociones que necesitan salir. La mesura sana es flexible: sabe cuándo contenerse y cuándo soltarse.
Cómo se cultiva
La mesura se entrena. La atención plena, que enseña a observar los impulsos sin actuar de inmediato, ha mostrado efectos positivos en la regulación emocional. También ayuda conocer las situaciones que nos sacan de quicio y preparar de antemano cómo queremos responder.
Pasos para ganar mesura
- Haz una pausa antes de reaccionar.
- Respira y nombra lo que sientes.
- Pregúntate qué respuesta sería proporcionada.
- Evita decidir en momentos de euforia o de rabia.
- Permítete también momentos de entrega.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Aristóteles. Ética a Nicómaco (trad. J. Pallí Bonet). Gredos.
- Mischel, W., Shoda, Y. y Rodriguez, M. L. (1989). Delay of gratification in children. Science, 244(4907), 933-938. doi.org/10.1126/science.2658056
- Moffitt, T. E., Arseneault, L., Belsky, D., Dickson, N., Hancox, R. J., Harrington, H. et al. (2011). A gradient of childhood self-control predicts health, wealth, and public safety. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108(7), 2693-2698. doi.org/10.1073/pnas.1010076108
- Gross, J. J. y John, O. P. (2003). Individual differences in two emotion regulation processes: Implications for affect, relationships, and well-being. Journal of Personality and Social Psychology, 85(2), 348-362. doi.org/10.1037/0022-3514.85.2.348
Familia del asco