Imperturbabilidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hay personas que parecen inmunes al caos: mantienen la calma en una emergencia, no se alteran ante las críticas y responden con serenidad a las provocaciones. La imperturbabilidad es esa capacidad de no perder la compostura. Puede ser una gran fortaleza, siempre que no esconda una desconexión de las propias emociones.
Qué es la imperturbabilidad
La imperturbabilidad es la capacidad de no alterarse ante situaciones que normalmente provocarían una reacción intensa. Está cerca de la Ecuanimidad, la Serenidad y la Impasibilidad.
Cómo se nota
- RostroSereno.
- VozEstable.
- RespuestasPausadas.
- CalmaEn situaciones tensas.
La ataraxia
Los filósofos griegos llamaban ataraxia a la tranquilidad del alma, libre de perturbaciones. Para los estoicos, como Epicteto, la clave era distinguir entre lo que depende de nosotros y lo que no: no nos perturban las cosas, sino las opiniones que tenemos sobre ellas. Esta idea inspiró, siglos después, la terapia cognitiva de Aaron Beck y la terapia racional emotiva de Albert Ellis.
En situaciones de emergencia
Profesionales como bomberos, médicos de urgencias o pilotos entrenan para mantener la calma bajo presión. Ese entrenamiento les permite pensar con claridad cuando más se necesita. Jeremy Jamieson mostró que interpretar la activación como un recurso, y no como una amenaza, mejora el rendimiento bajo estrés.
Cuando esconde desconexión
No es lo mismo no alterarse que no permitirse sentir. James Gross encontró que suprimir de forma habitual la expresión de las emociones se asocia a peor bienestar, peores relaciones y más activación fisiológica. Algunas personas parecen imperturbables porque se han desconectado de lo que sienten, lo que a la larga puede pasar factura.
Una imperturbabilidad sana
La imperturbabilidad sana no niega las emociones: las reconoce, pero no se deja arrastrar por ellas. Se parece más a la ecuanimidad que a la frialdad. Permite sentir la tristeza o el enfado sin perder la capacidad de actuar con sensatez.
Calma para los niños
Los adultos que se mantienen serenos ante las rabietas o los conflictos de los niños les ofrecen un ancla de seguridad. No se trata de no sentir nada, sino de no responder con el mismo descontrol. Con el tiempo, los niños aprenden de ese ejemplo a calmarse.
Cómo cultivarla
- Distingue lo que depende de ti de lo que no.
- Respira antes de reaccionar.
- Reconoce lo que sientes sin dejarte llevar.
- Practica la atención plena.
- No reprimas las emociones: exprésalas en el momento adecuado.
Saber cuándo alterarse
Hay situaciones en las que alterarse es la respuesta adecuada: ante una injusticia, un peligro o un abuso. La imperturbabilidad no debería impedir reaccionar cuando hace falta.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F. y Emery, G. (1983). Terapia cognitiva de la depresión. Desclée de Brouwer. (Obra original publicada en 1979).
- Ellis, A. (1962). Reason and Emotion in Psychotherapy. Lyle Stuart.
- Jamieson, J. P., Nock, M. K. y Mendes, W. B. (2012). Mind over matter: Reappraising arousal improves cardiovascular and cognitive responses to stress. Journal of Experimental Psychology: General, 141(3), 417-422. doi.org/10.1037/a0025719
- Gross, J. J. y John, O. P. (2003). Individual differences in two emotion regulation processes: Implications for affect, relationships, and well-being. Journal of Personality and Social Psychology, 85(2), 348-362. doi.org/10.1037/0022-3514.85.2.348
Familia de la alegría