Cuidado qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Preparar una sopa a alguien que está enfermo, arropar a un hijo, acompañar a un padre al médico. El cuidado es una de las expresiones más profundas del amor. Tiene raíces biológicas antiguas y nos hace bien, pero también puede agotarnos o convertirse en sobreprotección si no se equilibra.
Qué es el impulso de cuidar
El cuidado es el deseo y la acción de atender, proteger y procurar el bienestar de otro. Se activa especialmente ante la vulnerabilidad: bebés, enfermos, personas mayores, animales.
Este diccionario lo incluye en la familia del amor porque es una de sus formas más concretas.
Cómo se siente
- TernuraHacia quien necesita cuidado.
- Deseo de proteger.
- AtenciónA las necesidades del otro.
- SatisfacciónAl ayudar.
- CansancioSi se prolonga sin descanso.
Las raíces del cuidado
Shelley Taylor propuso que, además de la respuesta de lucha o huida, existe una respuesta de cuidar y relacionarse ante el estrés, especialmente estudiada en mujeres, que lleva a proteger a los más vulnerables y buscar el apoyo del grupo. Sue Carter ha investigado el papel de la oxitocina en los vínculos de apego y cuidado.
John Bowlby describió el sistema de cuidado como complementario al de apego: los niños buscan protección y los adultos están preparados para darla.
Beneficios de cuidar
Cuidar de otros da sentido y bienestar. Stephen Post revisó estudios que asocian el altruismo y la ayuda a otros con mejor salud. Elizabeth Dunn mostró que dedicar recursos a otros aumenta la felicidad. Sin embargo, el cuidado prolongado e intenso, como el de un familiar dependiente, también puede agotar si no hay apoyo.
Cuando se vuelve sobreprotección
Cuidar en exceso puede impedir que el otro desarrolle su autonomía. Con los hijos, la sobreprotección puede dificultar que aprendan a afrontar las dificultades. Con personas mayores o enfermas, hacer por ellas lo que aún pueden hacer solas reduce su independencia. El buen cuidado acompaña sin anular.
Cuidar sin agotarse
Las personas que cuidan de un familiar dependiente tienen más riesgo de estrés, ansiedad y depresión. Pedir ayuda, repartir la carga, reservar tiempo propio y buscar recursos, como los servicios sociales o las asociaciones de cuidadores, no es egoísmo, sino una forma de sostener el cuidado a largo plazo.
Cómo cuidar bien
- Pregunta qué necesita el otro.
- Fomenta su autonomía en lo que pueda hacer solo.
- Cuídate tú también.
- Pide ayuda cuando la carga sea grande.
- Acepta que no puedes evitar todo el sufrimiento.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Taylor, S. E., Klein, L. C., Lewis, B. P., Gruenewald, T. L., Gurung, R. A. R. y Updegraff, J. A. (2000). Biobehavioral responses to stress in females: Tend-and-befriend, not fight-or-flight. Psychological Review, 107(3), 411-429. doi.org/10.1037/0033-295X.107.3.411
- Carter, C. S. (2014). Oxytocin pathways and the evolution of human behavior. Annual Review of Psychology, 65, 17-39. doi.org/10.1146/annurev-psych-010213-115110
- Bowlby, J. (1998). El apego (El apego y la pérdida, vol. 1). Paidós. (Obra original publicada en 1969).
- Post, S. G. (2005). Altruism, happiness, and health: It’s good to be good. International Journal of Behavioral Medicine, 12(2), 66-77. doi.org/10.1207/s15327558ijbm1202_4
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