Ternura qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un bebé que se ríe, un cachorro que se duerme en tus brazos, una persona mayor que te coge la mano, la torpeza adorable de quien quieres. La ternura es ese afecto suave y cálido que despierta lo pequeño, lo frágil o lo querido. Es una de las emociones más dulces y una de las que más nos impulsan a cuidar.
Qué es la ternura
La ternura es un afecto suave y cálido que despierta lo pequeño, lo vulnerable o lo querido, y que nos impulsa a cuidar y proteger. Está cerca del cariño, la Dulzura y la compasión.
Cómo se siente en el cuerpo
- CalidezEn el pecho.
- SonrisaSuave.
- VozQue se vuelve dulce.
- GanasDe abrazar o acariciar.
- OjosQue se humedecen a veces.
El esquema infantil
Konrad Lorenz describió el esquema infantil: los rasgos típicos de los bebés, como la cabeza grande, los ojos grandes, las mejillas redondas y la nariz pequeña, despiertan en los adultos un impulso de cuidado. Melanie Glocker y sus colaboradores confirmaron que estos rasgos activan el sistema de recompensa del cerebro. Por eso también nos enternecen los cachorros y los personajes de dibujos animados.
La agresividad adorable
Oriana Aragón y sus colaboradores estudiaron un fenómeno curioso: ante algo muy tierno, muchas personas sienten ganas de apretarlo o pellizcarlo, o dicen «te comería». Lo llamaron expresiones dimórficas: mostrar una emoción positiva muy intensa con gestos que parecen opuestos. Podría ser una forma de regular una emoción desbordante.
Ternura y vínculo
La ternura está estrechamente ligada a los sistemas de cuidado y apego. Sue Carter y otros investigadores han estudiado el papel de la oxitocina en los vínculos afectivos. El contacto tierno, como las caricias o los abrazos, se asocia a menos estrés y a vínculos más fuertes. Tiffany Field ha mostrado los beneficios del contacto afectuoso en bebés y adultos.
Ternura entre adultos
La ternura no es solo para los niños. Entre adultos, se expresa en gestos de cuidado, en mirar con cariño la vulnerabilidad del otro, en las caricias y las palabras dulces. Muchas parejas que llevan años juntas señalan los momentos de ternura cotidiana como uno de los pilares de su relación.
Ternura sin prejuicios
Durante mucho tiempo se asoció la ternura a lo femenino, y muchos hombres aprendieron a reprimirla. Hoy sabemos que todas las personas pueden sentirla y expresarla, y que hacerlo enriquece las relaciones y el cuidado de los hijos. Permitirse la ternura es una forma de fortaleza, no de debilidad.
La ternura con los niños
Los niños necesitan recibir ternura para desarrollarse bien: caricias, palabras dulces, abrazos. Harry Harlow mostró, en sus estudios con crías de mono, que el contacto cálido es tan importante como el alimento. Enseñarles a ser tiernos con otros, con hermanos pequeños o con animales, cultiva su empatía.
Cómo cultivarla
- Expresa el cariño con gestos.
- Mira con ternura la vulnerabilidad de los demás.
- Abraza más.
- Trátate también con ternura.
- Permítete enternecerte sin vergüenza.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Lorenz, K. (1943). Die angeborenen Formen möglicher Erfahrung [Las formas innatas de la experiencia posible]. Zeitschrift für Tierpsychologie, 5, 235-409.
- Glocker, M. L., Langleben, D. D., Ruparel, K., Loughead, J. W., Gur, R. C. y Sachser, N. (2009). Baby schema in infant faces induces cuteness perception and motivation for caretaking in adults. Ethology, 115(3), 257-263. doi.org/10.1111/j.1439-0310.2008.01603.x
- Aragón, O. R., Clark, M. S., Dyer, R. L. y Bargh, J. A. (2015). Dimorphous expressions of positive emotion: Displays of both care and aggression in response to cute stimuli. Psychological Science, 26(3), 259-273. doi.org/10.1177/0956797614561044
- Carter, C. S. (2014). Oxytocin pathways and the evolution of human behavior. Annual Review of Psychology, 65, 17-39. doi.org/10.1146/annurev-psych-010213-115110
- Field, T. (2010). Touch for socioemotional and physical well-being: A review. Developmental Review, 30(4), 367-383. doi.org/10.1016/j.dr.2011.01.001
- Harlow, H. F. (1958). The nature of love. American Psychologist, 13(12), 673-685. doi.org/10.1037/h0047884
Familia del amor