Vehemencia qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Defender una idea con pasión, hablar con fuego en la voz, gesticular con fuerza. La vehemencia es la intensidad con la que algunas personas expresan lo que piensan o sienten. Puede ser contagiosa y convincente, pero también intimidar o cerrar el diálogo si se pasa de la raya.
Qué es la vehemencia
La vehemencia es la intensidad y el ardor con que se expresa una idea, un deseo o un sentimiento. Está cerca de la pasión, el Fervor y la exaltación. En exceso, puede rozar la Agresividad. Lo opuesto es la Mesura.
Cómo se nota
- VozElevada y rápida.
- GestosAmplios.
- MiradaIntensa.
- DificultadPara escuchar.
Cuándo convence
La pasión con la que alguien defiende una idea puede hacerla más atractiva. Las investigaciones sobre persuasión muestran que la convicción del orador influye en cómo se recibe su mensaje. Una dosis de vehemencia transmite que la persona cree en lo que dice y puede contagiar entusiasmo.
Cuándo cierra el diálogo
Cuando la vehemencia es excesiva, puede percibirse como agresividad e intimidar a los demás. Jack Brehm describió la reactancia: cuando sentimos que alguien intenta imponernos una idea, tendemos a resistirnos. En los debates, la vehemencia extrema suele endurecer las posturas en lugar de acercarlas.
Un rasgo de temperamento
Algunas personas son más vehementes por temperamento: sienten y expresan las emociones con más intensidad. Randy Larsen estudió la intensidad afectiva como un rasgo estable que varía de unas personas a otras. No es ni bueno ni malo en sí; lo importante es saber modularlo según el contexto.
Vehemencia y cultura
La forma de expresar las emociones varía entre culturas. En algunas, como en buena parte de España, hablar alto y con pasión se considera normal en una conversación animada. En otras, puede interpretarse como enfado. Conocer estas diferencias evita malentendidos.
Niños vehementes
Algunos niños expresan todo con mucha intensidad: la alegría, el enfado, la frustración. Más que intentar apagar esa intensidad, conviene ayudarles a reconocerla y a encontrar formas de expresarla que no hagan daño, como hablar más despacio o respirar antes de responder.
Cómo modularla
- Observa el efecto de tu tono en los demás.
- Baja el volumen cuando notes tensión.
- Escucha antes de responder.
- Usa la pasión para contagiar, no para imponer.
Vehemencia en las discusiones
En las discusiones de pareja o familia, la vehemencia puede escalar rápido. John Gottman encontró que cuando el ritmo cardiaco sube mucho durante un conflicto, la capacidad de escuchar disminuye. Hacer una pausa de veinte minutos para calmarse y retomar la conversación después suele dar mejores resultados.
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Fuentes
- Brehm, J. W. (1966). A Theory of Psychological Reactance. Academic Press.
- Larsen, R. J. y Diener, E. (1987). Affect intensity as an individual difference characteristic: A review. Journal of Research in Personality, 21(1), 1-39. doi.org/10.1016/0092-6566(87)90023-7
Familia de la alegría