Agresividad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Gritar, insultar, dar un portazo, empujar. La agresividad es la forma más visible del enfado cuando se desborda. Todos podemos sentir impulsos agresivos en algún momento, pero la forma de gestionarlos marca la diferencia entre defender lo propio y hacer daño. La psicología ha estudiado mucho qué la alimenta y qué la reduce.
Qué es la agresividad
La agresividad es la tendencia a comportarse de forma hostil con la intención de dañar o imponerse, ya sea con palabras, gestos o actos físicos. Se diferencia de la Ira, que es la emoción, en que la agresividad es la conducta que a veces la sigue.
Los investigadores distinguen entre agresión reactiva, impulsiva y ligada al enfado, y agresión instrumental, fría y usada para conseguir algo.
Cómo se manifiesta
- Tensión muscularPuños, mandíbula, hombros.
- Voz altaY tono cortante.
- Gestos amenazantesAcercarse, señalar.
- InsultosO descalificaciones.
- GolpesA objetos o personas.
Qué la aumenta
Craig Anderson y Brad Bushman propusieron el modelo general de la agresión, que combina factores personales y situacionales. Entre los que la aumentan:
- Frustración y provocaciones: Leonard Berkowitz mostró que el malestar aumenta la probabilidad de agredir.
- Dolor, calor e incomodidad física.
- Alcohol y otras sustancias.
- Interpretar las acciones ajenas como hostiles.
- Exposición repetida a la violencia.
- Autoestima frágil: Roy Baumeister encontró que la agresividad se asocia más a una autoestima alta pero inestable, que se siente amenazada, que a una autoestima baja.
El mito del desahogo
Durante mucho tiempo se pensó que descargar la rabia golpeando un cojín o gritando ayudaba a liberarla. Brad Bushman comprobó lo contrario: las personas que se desahogaban golpeando un saco mientras pensaban en quien les había molestado se mostraban después más agresivas que quienes no hacían nada. Desahogarse con violencia, aunque sea simbólica, entrena la agresividad.
Cómo canalizarla
- Detecta las señales tempranas: calor, tensión, pensamientos de venganza.
- Retírate un momento antes de actuar.
- Respira despacio hasta bajar la activación.
- Cambia la interpretación: ¿había intención de dañar?
- Expresa lo que necesitas de forma asertiva, sin atacar.
- Haz ejercicio de forma regular, no como desahogo en caliente.
- Evita el alcohol en situaciones tensas.
Cuándo pedir ayuda
Si tienes estallidos frecuentes, has hecho daño a alguien o temes hacerlo, busca ayuda profesional: existen programas eficaces de control de la ira. Si eres víctima de agresiones, llama al 112 en caso de peligro, o al 016 si ocurren en la pareja.
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Fuentes
- Anderson, C. A. y Bushman, B. J. (2002). Human aggression. Annual Review of Psychology, 53, 27-51. doi.org/10.1146/annurev.psych.53.100901.135231
- Berkowitz, L. (1989). Frustration-aggression hypothesis: Examination and reformulation. Psychological Bulletin, 106(1), 59-73. doi.org/10.1037/0033-2909.106.1.59
- Bushman, B. J. (2002). Does venting anger feed or extinguish the flame? Catharsis, rumination, distraction, anger, and aggressive responding. Personality and Social Psychology Bulletin, 28(6), 724-731. doi.org/10.1177/0146167202289002
- Baumeister, R. F., Smart, L. y Boden, J. M. (1996). Relation of threatened egotism to violence and aggression: The dark side of high self-esteem. Psychological Review, 103(1), 5-33. doi.org/10.1037/0033-295X.103.1.5
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