Insulto qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Una palabra lanzada con intención de herir puede quedarse grabada durante años. El insulto es una agresión verbal que busca rebajar al otro, y despierta en quien lo recibe una mezcla de rabia, humillación y deseo de devolverlo. Saber cómo responder, y cómo no hacerlo, evita que una ofensa se convierta en una escalada.
Qué se siente ante un insulto
Un insulto es una palabra o expresión dicha con intención de ofender o rebajar. La emoción que provoca combina el enfado por la agresión con la humillación por el intento de rebajarnos, sobre todo si ocurre delante de otros.
Cómo se siente
- CalorY tensión inmediatos.
- Ganas de responderCon otro insulto.
- BloqueoA veces, no saber qué decir.
- Repaso posteriorImaginando lo que deberíamos haber dicho.
- HeridaQue puede durar.
Por qué duele
Los insultos atacan nuestra imagen y nuestra pertenencia social. Naomi Eisenberger mostró que el rechazo social activa regiones cerebrales relacionadas con el dolor. Mark Leary explicó que la autoestima funciona como un indicador de cuánto nos valoran los demás; un insulto lo hace caer de golpe.
Además, los insultos que tocan aspectos de nuestra identidad, como el origen, el cuerpo o la orientación, duelen especialmente porque atacan algo que no podemos ni queremos cambiar.
El riesgo de la escalada
Responder a un insulto con otro suele llevar a una escalada. Craig Anderson y Brad Bushman describen cómo la provocación aumenta la probabilidad de agresión, y cada respuesta agresiva provoca otra mayor. Muchas peleas físicas comienzan con un intercambio de insultos.
Qué hacer en el momento
- Respira antes de responder.
- No entres en el mismo juego.
- Pon un límite claro: «No te permito que me hables así».
- Retírate si la situación escala.
- No lo tomes como verdad: un insulto habla de quien lo dice.
- Si es en redes, no respondas, bloquea y denuncia si es grave.
Después del insulto
Si el insulto te sigue doliendo, hablarlo con alguien de confianza ayuda a relativizarlo. Si forma parte de acoso continuado en el colegio, el trabajo o la pareja, no es algo que debas aguantar: busca apoyo. En el ámbito escolar, la Fundación ANAR atiende en el 900 20 20 10; en la pareja, el 016.
Insultos en redes
Las redes sociales han multiplicado los insultos: el anonimato y la distancia reducen los frenos que tenemos en persona. Recibir insultos masivos puede ser muy dañino, aunque procedan de desconocidos. Silenciar, bloquear, no leer los comentarios y apoyarse en personas cercanas ayuda a protegerse. Si los insultos incluyen amenazas o discurso de odio, pueden denunciarse.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Eisenberger, N. I., Lieberman, M. D. y Williams, K. D. (2003). Does rejection hurt? An fMRI study of social exclusion. Science, 302(5643), 290-292. doi.org/10.1126/science.1089134
- Leary, M. R. y Baumeister, R. F. (2000). The nature and function of self-esteem: Sociometer theory. Advances in Experimental Social Psychology, 32, 1-62. doi.org/10.1016/S0065-2601(00)80003-9
- Anderson, C. A. y Bushman, B. J. (2002). Human aggression. Annual Review of Psychology, 53, 27-51. doi.org/10.1146/annurev.psych.53.100901.135231
Familia del enfado