Ira qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
La ira tiene mala fama, pero es una de las emociones básicas y cumple una función: avisarnos de que algo nos daña y darnos energía para cambiarlo. El problema no es sentirla, sino dejar que tome las decisiones por nosotros.
Qué es la ira
La ira es una emoción intensa de enfado que surge cuando percibimos un daño, una ofensa, una injusticia o un obstáculo que alguien o algo nos impone. Paul Ekman la incluyó entre las emociones básicas, con una expresión facial reconocible en todas las culturas: cejas bajas y juntas, mirada fija y labios apretados.
Para que aparezca, suele hacer falta una valoración: que lo ocurrido nos parezca injusto, evitable o intencionado. Por eso un empujón accidental molesta, pero uno deliberado enfurece. Richard Lazarus describía la ira como la respuesta a «una ofensa contra mí o los míos».
Aunque es desagradable, Charles Carver y Eddie Harmon-Jones mostraron que la ira es una emoción de aproximación: no nos aleja del problema, como el miedo, sino que nos lleva hacia él.
Cómo se siente en el cuerpo
- CalorEn la cara, el cuello y el pecho. Por algo decimos «se le subió la sangre a la cabeza».
- Corazón aceleradoY aumento de la tensión arterial.
- Tensión muscularMandíbula apretada, puños cerrados, hombros elevados.
- Energía en los brazosEl estudio de Nummenmaa la localizó sobre todo en la parte superior del cuerpo.
- Visión estrechaLa atención se concentra en el agresor o el obstáculo y cuesta pensar en otra cosa.
Qué la provoca
- Ofensas: insultos, humillaciones, faltas de respeto.
- Injusticias: tratos desiguales, abusos, promesas rotas.
- Obstáculos: que algo o alguien bloquee lo que queremos. Leonard Berkowitz mostró que la frustración genera un malestar que puede derivar en ira.
- Amenazas a nosotros o a quienes queremos.
- Estados que bajan el umbral: cansancio, hambre, dolor, calor, alcohol o estrés acumulado hacen que nos enfademos con mucha más facilidad.
James Averill, que estudió episodios de ira cotidianos, encontró que la mayoría ocurren con personas cercanas y casi nunca terminan en agresión física: suelen buscar que el otro cambie su conducta.
Para qué sirve
La ira señala que se ha cruzado un límite y moviliza energía para defenderlo. Comunica a los demás que algo no es aceptable, ayuda a reparar injusticias y, en la vida social, impulsa cambios: muchas reformas nacieron de la indignación.
Sus riesgos aparecen cuando es desproporcionada, muy frecuente o se expresa con agresividad. La ira crónica se asocia a peor salud cardiovascular y a relaciones deterioradas.
Mito: «hay que desahogarse». La idea de que golpear un cojín o gritar libera la ira no se sostiene. En los experimentos de Brad Bushman, las personas que se desahogaban golpeando un saco quedaban más enfadadas y más agresivas que las que no hacían nada. Desahogar la ira tiende a alimentarla.
Diferencias con sentimientos parecidos
Ira no es lo mismo que Enojo
El enojo es un enfado de intensidad moderada. La ira es su forma intensa.
Ira no es lo mismo que Furia
La furia es la ira desbordada, en la que se pierde el control.
Ira no es lo mismo que Agresividad
La ira es una emoción; la agresividad, una conducta. Se puede sentir ira sin ser agresivo.
Ira no es lo mismo que Indignación
La indignación es una ira moral, provocada por una injusticia, a menudo hacia otros.
Cómo gestionarla
- Detecta las primeras señales. Calor, tensión, voz que sube. Cuanto antes la reconozcas, más margen tienes.
- Haz una pausa. Sal unos minutos, cuenta, bebe agua. La ira intensa baja en poco tiempo si no la alimentas.
- Respira despacio. Alargar la espiración activa el sistema de calma del cuerpo.
- Revisa tu interpretación. ¿Fue intencionado? ¿Hay otra explicación? Reinterpretar es una de las estrategias de regulación más eficaces, según James Gross.
- Expresa sin atacar. Describe la conducta, cómo te afectó y qué necesitas: «Cuando llegas tarde sin avisar me enfado, porque me siento poco importante. Necesito que me avises».
- Muévete. El ejercicio regular reduce la reactividad; en caliente, caminar ayuda más que golpear.
Cuándo pedir ayuda
Busca ayuda profesional si la ira te lleva a romper cosas, a hacer daño o a intimidar a otros, si te enfadas a menudo de forma desproporcionada o si está afectando a tu pareja, tu familia o tu trabajo. Los programas de manejo de la ira basados en la terapia cognitivo-conductual tienen buenos resultados. Si sufres la ira de otra persona en forma de violencia, llama al 016 (violencia de género) o al 112.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Ekman, P. (1992). An argument for basic emotions. Cognition and Emotion, 6(3-4), 169-200. doi.org/10.1080/02699939208411068
- Lazarus, R. S. (1991). Emotion and Adaptation. Oxford University Press.
- Carver, C. S. y Harmon-Jones, E. (2009). Anger is an approach-related affect: Evidence and implications. Psychological Bulletin, 135(2), 183-204. doi.org/10.1037/a0013965
- Nummenmaa, L., Glerean, E., Hari, R. y Hietanen, J. K. (2014). Bodily maps of emotions. Proceedings of the National Academy of Sciences, 111(2), 646-651. doi.org/10.1073/pnas.1321664111
- Berkowitz, L. (1989). Frustration-aggression hypothesis: Examination and reformulation. Psychological Bulletin, 106(1), 59-73. doi.org/10.1037/0033-2909.106.1.59
- Averill, J. R. (1983). Studies on anger and aggression: Implications for theories of emotion. American Psychologist, 38(11), 1145-1160. doi.org/10.1037/0003-066X.38.11.1145
- Bushman, B. J. (2002). Does venting anger feed or extinguish the flame? Catharsis, rumination, distraction, anger, and aggressive responding. Personality and Social Psychology Bulletin, 28(6), 724-731. doi.org/10.1177/0146167202289002
- Gross, J. J. (2015). Emotion regulation: Current status and future prospects. Psychological Inquiry, 26(1), 1-26. doi.org/10.1080/1047840X.2014.940781
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