Fastidio qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Un grifo que gotea, una tarea repetitiva, una persona que no para de hablar. El fastidio es esa molestia de baja intensidad que no llega a enfado, pero que se queda pegada y va restando paciencia. Es una de las emociones más frecuentes del día a día, y aprender a manejarla mejora mucho el humor general.
Qué es el fastidio
El fastidio es una molestia o desagrado de baja intensidad pero persistente, provocado por algo que incomoda, aburre o interrumpe. Está a medio camino entre la Molestia y el Enojo, y tiene también algo de hastío.
Su rasgo principal es la duración: no estalla, pero tampoco se va fácilmente mientras la causa sigue presente. Por eso puede ir agriando el humor sin que nos demos cuenta.
Cómo se siente
- ResoplidosY suspiros.
- Ceño fruncidoLeve.
- ImpacienciaPor terminar.
- Respuestas secas.
- Atención dispersaPor la molestia de fondo.
Qué lo provoca
- Molestias repetidas: ruidos, interrupciones, notificaciones.
- Tareas tediosas o sin sentido aparente.
- Esperas innecesarias.
- Personas que insisten o no respetan límites.
- Cansancio, que baja el umbral de tolerancia.
Las pequeñas molestias suman
Los investigadores del estrés cotidiano han observado que las pequeñas contrariedades diarias, cuando se acumulan, pueden afectar al ánimo y a la salud tanto o más que algunos acontecimientos importantes. Leonard Berkowitz mostró, además, que el malestar acumulado aumenta la probabilidad de reaccionar con enfado ante el siguiente estímulo. El fastidio de la mañana puede acabar en una discusión por la tarde.
Cómo evitar que agrie el día
- Elimina la causa si puedes: arregla el grifo, silencia el móvil, cierra la puerta.
- Agrupa las tareas tediosas y hazlas de una vez.
- Ponles un límite de tiempo y una pequeña recompensa al terminar.
- Cambia de actividad un momento para cortar la sensación.
- Pide con amabilidad que cese lo que te molesta.
- Cuida el descanso: con sueño todo fastidia más.
El humor como antídoto
Rod Martin, que ha estudiado el humor en psicología, describe cómo reírse de las pequeñas situaciones absurdas de la vida ayuda a afrontarlas. Ver el lado cómico de un fastidio, como la impresora que siempre falla en el peor momento, le quita fuerza y evita que se convierta en enfado.
Fastidio en la convivencia
En la vida en común, muchos fastidios nacen de hábitos ajenos que se repiten: el tono de una llamada, una manía al comer, el desorden en un espacio compartido. Si no se hablan, se acumulan y terminan en discusiones que parecen desproporcionadas. Plantearlos con humor y en un momento tranquilo, y aceptar que también nosotros tenemos hábitos que fastidian a otros, facilita mucho la convivencia.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Berkowitz, L. (1989). Frustration-aggression hypothesis: Examination and reformulation. Psychological Bulletin, 106(1), 59-73. doi.org/10.1037/0033-2909.106.1.59
- Martin, R. A., Puhlik-Doris, P., Larsen, G., Gray, J. y Weir, K. (2003). Individual differences in uses of humor and their relation to psychological well-being. Journal of Research in Personality, 37(1), 48-75. doi.org/10.1016/S0092-6566(02)00534-2
- Lazarus, R. S. y Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Martínez Roca. (Obra original publicada en 1984).
Familia del enfado