Felicidad qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Todo el mundo quiere ser feliz, pero pocas personas sabrían definir qué es la felicidad. La psicología lleva más de cuarenta años estudiándola y sus conclusiones desmontan bastantes ideas comunes: el dinero importa menos de lo que creemos, las relaciones mucho más, y buscarla con ansia puede alejarla.
Qué es la felicidad
En el lenguaje cotidiano llamamos felicidad tanto a un momento de alegría intensa como a una sensación general de que la vida va bien. La psicología distingue ambas cosas. La alegría es una emoción breve; la felicidad es un estado más estable de bienestar y satisfacción con la propia vida.
Ed Diener, pionero en este campo, propuso medirla como «bienestar subjetivo», con tres ingredientes: la satisfacción con la vida en conjunto, la frecuencia de emociones agradables y la escasez de emociones desagradables. Carol Ryff añadió otra mirada, la del bienestar psicológico o eudaimónico, que pone el acento en el sentido: tener propósito, crecer como persona, sentirse autónomo, aceptarse y mantener relaciones positivas.
Ambas perspectivas se complementan. Una vida llena de placeres pero sin sentido suele sentirse vacía, y una vida con mucho sentido pero sin momentos agradables resulta agotadora. La felicidad duradera parece necesitar las dos cosas.
Cómo se siente en el cuerpo
En el estudio de los mapas corporales de las emociones dirigido por Lauri Nummenmaa, la felicidad fue la única emoción que las personas localizaban en todo el cuerpo, de la cabeza a los pies.
- Calidez generalUna sensación de bienestar repartida, sin tensión.
- Energía tranquilaGanas de hacer cosas sin prisa ni agobio.
- Sonrisa fácilExpresión relajada y abierta.
- Buen descansoSueño más reparador y menos rumiación nocturna.
Qué la favorece y qué no
Las relaciones son el factor más sólido. El Estudio de Harvard sobre Desarrollo Adulto, que sigue a cientos de personas desde 1938, concluye que la calidad de los vínculos cercanos predice mejor la felicidad y la salud en la vejez que la riqueza, la fama o incluso el colesterol (Waldinger y Schulz, 2023).
El dinero ayuda, pero menos de lo que pensamos. Un análisis de Daniel Kahneman y Angus Deaton encontró que los ingresos mejoran la valoración de la vida, pero que su efecto sobre el bienestar emocional diario se aplana a partir de cierto nivel. Salir de la pobreza cambia mucho; pasar de rico a muy rico, poco.
Nos acostumbramos a casi todo. Un estudio clásico de Philip Brickman con ganadores de lotería mostró que, al cabo de un tiempo, no eran mucho más felices que el resto. Esta «adaptación hedónica» explica por qué las mejoras materiales dan una alegría que se desvanece.
Otros factores con buena evidencia: hacer cosas con sentido, practicar la gratitud, ayudar a otros, moverse, dormir bien, pasar tiempo en la naturaleza y no vivir con la mente en otra parte: Matthew Killingsworth y Daniel Gilbert encontraron que la gente es menos feliz cuando su mente divaga que cuando está presente en lo que hace.
Para qué sirve
La felicidad no es solo un premio: también es un recurso. Una revisión de Sonja Lyubomirsky, Laura King y Ed Diener sobre más de doscientos estudios concluyó que las emociones positivas frecuentes no solo siguen al éxito, sino que lo preceden: las personas felices tienden a tener mejores relaciones, rendir mejor en el trabajo y gozar de mejor salud.
Barbara Fredrickson explicó por qué con su teoría de «ampliar y construir»: las emociones agradables abren la atención y la disposición a explorar, y eso, con el tiempo, construye amistades, habilidades y resiliencia.
Diferencias con sentimientos parecidos
Felicidad no es lo mismo que Euforia
La euforia es un pico breve e intenso de alegría. La felicidad es un estado más amplio y estable que puede convivir con días malos.
Felicidad no es lo mismo que Satisfacción
La satisfacción es el agrado por algo concreto que salió bien. La felicidad engloba la satisfacción con la vida en su conjunto.
Felicidad no es lo mismo que Plenitud
La plenitud subraya la sensación de sentido y de vida completa, la parte más profunda de la felicidad.
Felicidad no es lo mismo que Contento
El contento es una alegría tranquila del momento. La felicidad es su versión sostenida en el tiempo.
Cómo cultivarla
- Invierte en tus relaciones. Dedica tiempo de calidad, sin pantallas, a las personas que te importan. Es la inversión con mejor rendimiento.
- Busca sentido, no solo placer. Pregúntate qué te importa de verdad y dedica a ello una parte de tu semana.
- Practica la gratitud. Anotar varias veces por semana cosas por las que estar agradecido mejora el bienestar, según los estudios de Robert Emmons y Michael McCullough.
- Gasta en experiencias y en otros. Las experiencias dejan más felicidad duradera que los objetos, y gastar en otras personas más que en uno mismo.
- Cuida el cuerpo. Sueño, ejercicio y luz natural son la base física del buen ánimo.
- No te obsesiones con ser feliz. Iris Mauss y sus colaboradores mostraron que valorar en exceso la felicidad se asocia a sentirse peor, porque cada momento normal se vive como un fracaso. Acepta también las emociones difíciles.
Cuándo pedir ayuda
Nadie es feliz todo el tiempo, y no hace falta. Pero si llevas semanas sin disfrutar de casi nada, con tristeza persistente o sensación de vacío, puede tratarse de una depresión, que tiene tratamiento. Habla con tu médico de familia y, si piensas en hacerte daño, llama al 024.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Diener, E. (1984). Subjective well-being. Psychological Bulletin, 95(3), 542-575. doi.org/10.1037/0033-2909.95.3.542
- Ryff, C. D. (1989). Happiness is everything, or is it? Explorations on the meaning of psychological well-being. Journal of Personality and Social Psychology, 57(6), 1069-1081. doi.org/10.1037/0022-3514.57.6.1069
- Nummenmaa, L., Glerean, E., Hari, R. y Hietanen, J. K. (2014). Bodily maps of emotions. Proceedings of the National Academy of Sciences, 111(2), 646-651. doi.org/10.1073/pnas.1321664111
- Waldinger, R. y Schulz, M. (2023). Una buena vida. Planeta. (Obra original publicada en 2023).
- Kahneman, D. y Deaton, A. (2010). High income improves evaluation of life but not emotional well-being. Proceedings of the National Academy of Sciences, 107(38), 16489-16493. doi.org/10.1073/pnas.1011492107
- Brickman, P., Coates, D. y Janoff-Bulman, R. (1978). Lottery winners and accident victims: Is happiness relative? Journal of Personality and Social Psychology, 36(8), 917-927. doi.org/10.1037/0022-3514.36.8.917
- Killingsworth, M. A. y Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy mind. Science, 330(6006), 932. doi.org/10.1126/science.1192439
- Lyubomirsky, S., King, L. y Diener, E. (2005). The benefits of frequent positive affect: Does happiness lead to success? Psychological Bulletin, 131(6), 803-855. doi.org/10.1037/0033-2909.131.6.803
- Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions. American Psychologist, 56(3), 218-226. doi.org/10.1037/0003-066X.56.3.218
- Emmons, R. A. y McCullough, M. E. (2003). Counting blessings versus burdens: An experimental investigation of gratitude and subjective well-being in daily life. Journal of Personality and Social Psychology, 84(2), 377-389. doi.org/10.1037/0022-3514.84.2.377
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- Mauss, I. B., Tamir, M., Anderson, C. L. y Savino, N. S. (2011). Can seeking happiness make people unhappy? Paradoxical effects of valuing happiness. Emotion, 11(4), 807-815. doi.org/10.1037/a0022010
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