Contemplación qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Mirar el mar durante un largo rato, observar cómo cae la lluvia, detenerse ante un cuadro sin pensar en nada más. La contemplación es esa forma de mirar atenta y tranquila que nos saca de la prisa. Es una experiencia de calma profunda que muchas tradiciones han cultivado y que la ciencia empieza a comprender.
Qué es la contemplación
La contemplación es la observación atenta, serena y sin prisa de algo, sin intención de hacer nada con ello. Combina la Calma, la atención y, a menudo, el Asombro. Está cerca de la introspección cuando se dirige hacia dentro.
Cómo se siente
- QuietudFísica.
- AtenciónAbierta.
- TiempoQue parece ralentizarse.
- PazInterior.
Contemplar la naturaleza
Rachel y Stephen Kaplan propusieron la teoría de la restauración de la atención: los entornos naturales captan nuestra atención de forma suave, sin esfuerzo, y permiten que la atención dirigida descanse. Contemplar un paisaje, un río o un bosque reduce el estrés y mejora la concentración posterior. Roger Ulrich encontró que los pacientes con vistas a árboles se recuperaban antes tras una operación.
Contemplación y asombro
Dacher Keltner y Jonathan Haidt estudiaron el asombro, la emoción que sentimos ante algo inmenso que no comprendemos del todo. La contemplación de un cielo estrellado o de una gran montaña suele despertarlo. Paul Piff encontró que el asombro nos hace sentir más pequeños y, a la vez, más conectados y generosos.
En las tradiciones
Muchas tradiciones religiosas y filosóficas han cultivado la contemplación: la vida contemplativa de los monasterios, la meditación budista, la contemplación estética de los filósofos griegos. Hoy, la atención plena recoge parte de estas prácticas en un formato laico.
Contemplar en un mundo con prisa
Matthew Killingsworth y Daniel Gilbert encontraron que pasamos casi la mitad del tiempo pensando en algo distinto de lo que hacemos, y que eso se asocia a menos felicidad. La contemplación es un antídoto: nos devuelve al presente. Basta con unos minutos al día para notar sus efectos.
Contemplar con niños
Los niños son grandes contempladores: pueden pasar mucho rato mirando hormigas o nubes. Acompañarles en esos momentos, sin prisa, y proponerles juegos como buscar formas en las nubes o escuchar los sonidos del parque con los ojos cerrados les ayuda a cultivar la atención y la calma.
Cómo practicarla
- Elige algo que mirar: un árbol, el cielo, una obra de arte.
- Guarda el móvil.
- Observa los detalles sin juzgar.
- Respira con calma.
- Dedica unos minutos cada día.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Kaplan, S. (1995). The restorative benefits of nature: Toward an integrative framework. Journal of Environmental Psychology, 15(3), 169-182. doi.org/10.1016/0272-4944(95)90001-2
- Ulrich, R. S. (1984). View through a window may influence recovery from surgery. Science, 224(4647), 420-421. doi.org/10.1126/science.6143402
- Keltner, D. y Haidt, J. (2003). Approaching awe, a moral, spiritual, and aesthetic emotion. Cognition and Emotion, 17(2), 297-314. doi.org/10.1080/02699930302297
- Piff, P. K., Dietze, P., Feinberg, M., Stancato, D. M. y Keltner, D. (2015). Awe, the small self, and prosocial behavior. Journal of Personality and Social Psychology, 108(6), 883-899. doi.org/10.1037/pspi0000018
- Killingsworth, M. A. y Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy mind. Science, 330(6006), 932. doi.org/10.1126/science.1192439
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