Regocijo qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Una buena noticia que te hace sonreír todo el día, la alegría de ver feliz a alguien que quieres, un pequeño triunfo que celebras por dentro. El regocijo es esa alegría viva que llena el ánimo y se asoma a la cara. Es una emoción cálida y luminosa, especialmente cuando se comparte.
Qué es el regocijo
El regocijo es una alegría intensa y viva, que puede vivirse por dentro o expresarse abiertamente. Está cerca del júbilo, el Gozo y el Alborozo.
Cómo se siente
- SonrisaAmplia.
- CalidezEn el pecho.
- Ligereza.
- GanasDe compartir.
Alegrarse con los demás
Una de las formas más valiosas del regocijo es alegrarse por el bien de otros. El budismo llama a esta emoción mudita, la alegría por la felicidad ajena, y la considera lo opuesto a la envidia. Shelly Gable encontró que responder con entusiasmo genuino a las buenas noticias de los demás fortalece las relaciones más que cualquier otra respuesta.
Para qué sirve
Barbara Fredrickson mostró que las emociones positivas amplían nuestra forma de pensar y nos ayudan a construir recursos duraderos, como las relaciones y la resiliencia. El regocijo compartido crea vínculos y recuerdos felices que nos sostienen en los momentos difíciles.
Un regocijo que no conviene
Existe también el regocijo por el mal ajeno, que en alemán se llama Schadenfreude. Richard Smith y Wilco van Dijk lo estudiaron y encontraron que aparece sobre todo hacia personas a las que envidiamos o que percibimos como rivales. Es una emoción humana, pero alimentarla deteriora las relaciones y la propia paz.
Prolongar el regocijo
Fred Bryant mostró que contar las buenas noticias a otros, celebrarlas y recordarlas después intensifica y prolonga la alegría. Muchas personas pasan rápidamente de una alegría a la siguiente preocupación; detenerse a saborear el regocijo ayuda a que deje huella.
Enseñar a alegrarse por otros
A los niños les cuesta alegrarse cuando otro gana o recibe un regalo. Es normal. Ayudarles a nombrar lo que sienten, validar su frustración y, a la vez, mostrarles cómo felicitar al otro les enseña poco a poco a regocijarse con los demás. Los adultos que celebran los logros ajenos son el mejor ejemplo.
Cómo cultivarlo
- Celebra tus pequeñas alegrías.
- Alégrate sinceramente por los demás.
- Comparte las buenas noticias.
- Detente a saborear el momento.
El regocijo cotidiano
No hace falta esperar grandes noticias para regocijarse. El primer café de la mañana, un mensaje cariñoso, un día de sol tras semanas de lluvia o una canción que nos gusta en la radio pueden despertar pequeñas dosis de regocijo. Prestar atención a estas alegrías sencillas, en lugar de pasar de largo, aumenta la sensación de bienestar a lo largo del día.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Gable, S. L., Reis, H. T., Impett, E. A. y Asher, E. R. (2004). What do you do when things go right? The intrapersonal and interpersonal benefits of sharing positive events. Journal of Personality and Social Psychology, 87(2), 228-245. doi.org/10.1037/0022-3514.87.2.228
- Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory of positive emotions. American Psychologist, 56(3), 218-226. doi.org/10.1037/0003-066X.56.3.218
- Smith, R. H. y Kim, S. H. (2007). Comprehending envy. Psychological Bulletin, 133(1), 46-64. doi.org/10.1037/0033-2909.133.1.46
- van de Ven, N., Zeelenberg, M. y Pieters, R. (2009). Leveling up and down: The experiences of benign and malicious envy. Emotion, 9(3), 419-429. doi.org/10.1037/a0015669
- Bryant, F. B. y Veroff, J. (2007). Savoring: A New Model of Positive Experience. Lawrence Erlbaum.
Familia de la alegría