Inadmisión qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
«Esto no lo voy a permitir.» Hay conductas, palabras o propuestas ante las que sentimos un rechazo firme e inmediato: simplemente no son admisibles. La inadmisión es esa negativa rotunda a aceptar algo que choca con nuestros valores o nuestros límites. Puede ser una forma sana de protegernos o una puerta a la intolerancia.
Qué es la inadmisión
La inadmisión es la negativa firme a aceptar algo que se considera inaceptable. Es una forma de Rechazo que se apoya en valores o límites personales. Puede expresarse con Firmeza serena o con Intolerancia.
Cómo se siente
- RechazoInmediato.
- TensiónEn la mandíbula o los hombros.
- DeterminaciónDe no ceder.
- IndignaciónSi se ha cruzado un límite.
La inadmisión como límite sano
Saber qué no estamos dispuestos a aceptar es una parte importante de la salud emocional. Los límites protegen nuestra dignidad, nuestro tiempo y nuestro bienestar. La asertividad, la capacidad de expresar lo que pensamos y necesitamos respetando a los demás, permite comunicar la inadmisión sin agresividad. Decir «esto no lo acepto» con calma es muy distinto de atacar.
Una cuestión de valores
Shalom Schwartz estudió los valores humanos y encontró que, aunque se repiten en todas las culturas, cada persona los ordena de forma distinta. Lo que resulta inadmisible para unos puede ser aceptable para otros. Por eso la inadmisión dice mucho de lo que valoramos y conviene revisar de vez en cuando si nuestros límites responden a valores profundos o a costumbres y prejuicios.
Cuándo se convierte en intolerancia
La inadmisión se vuelve problemática cuando se dirige a personas por lo que son, en lugar de a conductas concretas, o cuando no admite ningún matiz. Gordon Allport describió cómo los prejuicios llevan a rechazar a grupos enteros sin conocerlos. Distinguir entre no admitir un abuso y no admitir la diferencia es fundamental.
Qué la despierta
- Faltas de respeto o abusos.
- Injusticias evidentes.
- Propuestas que chocan con los propios valores.
- Límites personales cruzados.
Cómo expresarla
- Aclara qué exactamente no admites y por qué.
- Exprésalo con calma y en primera persona.
- Dirige la negativa a la conducta, no a la persona.
- Mantente firme sin necesidad de agredir.
- Revisa si tu límite responde a un valor o a un prejuicio.
Enseñar a decir que no
Aprender a reconocer lo que no se debe admitir es una parte importante de la educación emocional. Enseñar a los niños que pueden decir que no cuando algo les incomoda o les hace daño, y que los adultos les van a escuchar, les protege frente a posibles abusos y les ayuda a construir límites sanos para la vida adulta.
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Fuentes
- Schwartz, S. H. (1992). Universals in the content and structure of values: Theoretical advances and empirical tests in 20 countries. Advances in Experimental Social Psychology, 25, 1-65. doi.org/10.1016/S0065-2601(08)60281-6
- Allport, G. W. (1954). The Nature of Prejudice. Addison-Wesley.
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