Autocomplacencia qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
«Ya lo hago bastante bien.» «No necesito cambiar nada.» La autocomplacencia es esa satisfacción excesiva con uno mismo que nos lleva a dejar de esforzarnos, de aprender o de escuchar las críticas. Tiene algo agradable, pero también nos puede dejar estancados sin darnos cuenta.
Qué es la autocomplacencia
La autocomplacencia es una satisfacción excesiva con uno mismo o con lo que se ha logrado, que lleva a dejar de esforzarse o de cuestionarse. Está cerca de la Suficiencia y la Comodidad, y en su versión más marcada roza el Engreimiento.
Cómo se manifiesta
- ComodidadCon lo de siempre.
- Poco interésPor aprender.
- RechazoA las críticas.
- TendenciaA sobrestimar lo propio.
El sesgo de autocomplacencia
Los psicólogos llaman sesgo de autocomplacencia a la tendencia a atribuir los éxitos a uno mismo y los fracasos a factores externos. Es un sesgo muy común que protege la autoestima, pero que puede impedirnos aprender de los errores. Justin Kruger y David Dunning encontraron además que las personas con menos habilidad en un ámbito tienden a sobrestimar su competencia.
Autocomplacencia y autoestima
Una autoestima sana incluye aceptarse con los propios límites y, al mismo tiempo, querer crecer. La autocomplacencia, en cambio, evita mirar los límites. Kristin Neff ha mostrado que la autocompasión, tratarse con amabilidad ante los errores, favorece la motivación para mejorar más que la autocrítica dura o la autocomplacencia.
Mentalidad de crecimiento
Carol Dweck distinguió entre una mentalidad fija, que considera las capacidades inamovibles, y una de crecimiento, que las ve como algo que se desarrolla. La autocomplacencia puede ser una forma de mentalidad fija: «ya soy así y está bien». Adoptar una mentalidad de crecimiento ayuda a seguir aprendiendo sin dejar de valorarse.
En equipos y organizaciones
La autocomplacencia es un riesgo frecuente en empresas y equipos que han tenido éxito: se confían, dejan de innovar y no ven venir los cambios. Fomentar la crítica constructiva y la curiosidad ayuda a evitarlo.
No confundir con descansar
Disfrutar de lo conseguido y tomarse un respiro no es autocomplacencia. Todos necesitamos momentos de satisfacción y descanso. El problema aparece cuando esa satisfacción se convierte en una forma permanente de no mirar lo que se podría mejorar.
Cómo evitarla
- Pide opiniones sinceras.
- Escucha las críticas sin defenderte de inmediato.
- Ponte retos nuevos.
- Revisa tus errores con curiosidad.
- Celebra los logros sin dormirte en ellos.
Elogiar con cabeza
Con los niños, el elogio constante y exagerado puede favorecer la autocomplacencia. Es más útil reconocer el esfuerzo concreto («has practicado mucho y se nota») que repetir «eres el mejor». Así aprenden a valorar lo que hacen sin dejar de querer mejorar.
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Fuentes
- Kruger, J. y Dunning, D. (1999). Unskilled and unaware of it: How difficulties in recognizing one's own incompetence lead to inflated self-assessments. Journal of Personality and Social Psychology, 77(6), 1121-1134. doi.org/10.1037/0022-3514.77.6.1121
- Neff, K. D. (2003). Self-compassion: An alternative conceptualization of a healthy attitude toward oneself. Self and Identity, 2(2), 85-101. doi.org/10.1080/15298860309032
- Dweck, C. S. (2016). Mindset: la actitud del éxito. Sirio. (Obra original publicada en 2006).
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