Despreocupación qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Unas vacaciones sin mirar el correo, una tarde en la que no piensas en nada pendiente, la ligereza de los días de verano en la infancia. La despreocupación es esa sensación de no cargar con preocupaciones. Es un descanso valioso para la mente, siempre que no se convierta en dejar de atender lo que importa.
Qué es la despreocupación
La despreocupación es el estado de quien no se siente agobiado por preocupaciones. Puede ser un estado pasajero o un rasgo de carácter. Está cerca de la Tranquilidad y la Libertad, y en exceso, de la Desidia.
Cómo se siente
- LigerezaFísica y mental.
- RisaFácil.
- PresenteSin pensar en el futuro.
- AperturaA lo que surja.
El peso de la preocupación
Thomas Borkovec, uno de los grandes estudiosos de la preocupación, encontró que la mayoría de lo que nos preocupa nunca llega a ocurrir. Preocuparse en exceso consume energía, altera el sueño y mantiene la ansiedad. La despreocupación es un respiro necesario frente a esa carga.
Despreocupación y descanso
Sabine Sonnentag estudió la desconexión psicológica del trabajo y encontró que dejar de pensar en él durante el tiempo libre es una de las claves para recuperarse del estrés. Las personas que logran desconectar tienen más energía y bienestar. La despreocupación en vacaciones o los fines de semana es una forma de cuidar la salud.
Cuando se convierte en descuido
La despreocupación se vuelve un problema cuando lleva a ignorar responsabilidades importantes, como la salud, las finanzas o las relaciones. No es lo mismo no preocuparse por lo que no se puede controlar que desentenderse de lo que sí depende de uno. La clave está en ocuparse de lo importante sin preocuparse en exceso.
El tiempo de preocupación
Una técnica con evidencia para reducir la preocupación es reservar un tiempo fijo al día, por ejemplo quince minutos, para preocuparse. Fuera de ese tiempo, cuando surge una preocupación, se anota y se pospone. Borkovec y sus colaboradores mostraron que esta estrategia reduce el tiempo dedicado a preocuparse.
La despreocupación infantil
La infancia debería ser un tiempo de despreocupación. Proteger a los niños de las preocupaciones de los adultos, como los problemas económicos o los conflictos de pareja, les permite jugar y crecer con tranquilidad. Si un niño se preocupa mucho, conviene escucharle y ayudarle a distinguir lo que depende de él de lo que no.
Cómo cultivarla
- Distingue lo que depende de ti de lo que no.
- Ocúpate de lo importante y suelta lo demás.
- Reserva un tiempo fijo para preocuparte.
- Desconecta del trabajo en tu tiempo libre.
- Juega y ríe más.
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Fuentes
- Borkovec, T. D., Robinson, E., Pruzinsky, T. y DePree, J. A. (1983). Preliminary exploration of worry: Some characteristics and processes. Behaviour Research and Therapy, 21(1), 9-16. doi.org/10.1016/0005-7967(83)90121-3
- Sonnentag, S. y Fritz, C. (2007). The Recovery Experience Questionnaire: Development and validation of a measure for assessing recuperation and unwinding from work. Journal of Occupational Health Psychology, 12(3), 204-221. doi.org/10.1037/1076-8998.12.3.204
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