Desánimo qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hay días o temporadas en que todo cuesta más: levantarse, ponerse con el trabajo, quedar con gente. El desánimo es una bajada del tono vital que todos conocemos. Suele tener causas identificables y pasa con el tiempo, pero entenderlo ayuda a no quedarse atrapado en él.
Qué es el desánimo
El desánimo es una disminución del ánimo, la energía y la motivación. Se vive como una pérdida de impulso: las cosas que antes se hacían con facilidad requieren un esfuerzo extra y las metas pierden atractivo.
Es una experiencia muy común y no implica un problema de salud mental. Sin embargo, cuando se prolonga y se intensifica, puede ser la antesala de algo más serio.
Cómo se nota
- Pocas ganasTodo apetece menos.
- CansancioSin haber hecho un gran esfuerzo.
- PosponerDejar tareas para luego.
- Pensamientos negativos«Para qué», «no sirve de nada».
- Menos disfruteDe actividades y personas.
Qué lo provoca
- Contratiempos y decepciones recientes.
- Cansancio y falta de sueño.
- Rutinas sin estímulos ni novedades.
- Falta de logros o de reconocimiento.
- Cambios de estación, con menos luz.
- Problemas de salud o efectos de medicamentos.
El círculo del desánimo
El desánimo tiende a alimentarse a sí mismo. Al sentirnos sin ganas, hacemos menos; al hacer menos, tenemos menos experiencias agradables y de logro; y con menos experiencias positivas, el ánimo baja más. La terapia de activación conductual, que ha mostrado buenos resultados en los estudios de Sona Dimidjian, se basa en romper ese círculo empezando por la acción, aunque no haya ganas.
Cómo recuperar la energía
- Actúa antes de tener ganas. La motivación suele llegar después de empezar.
- Planifica algo agradable cada día, aunque sea pequeño.
- Muévete: el ejercicio mejora el ánimo de forma comprobada.
- Sal a la luz natural.
- Habla con alguien de cómo te sientes.
- Cuida el sueño y la alimentación.
- Fíjate metas modestas y alcanzables.
Si alguien cercano está desanimado
Ante una persona desanimada, la tentación es animarla con frases como «venga, que no es para tanto». Suelen funcionar poco, porque hacen sentir que su malestar no se entiende. Ayuda más escuchar, validar lo que siente y proponer planes concretos y sencillos, como dar un paseo juntos o tomar algo.
También conviene no tomarse como algo personal que rechace propuestas. El desánimo resta energía para todo, también para lo que antes disfrutaba. La constancia en el apoyo, sin presión, suele dar mejores resultados que los grandes discursos motivadores.
Cuándo pedir ayuda
Si el desánimo dura más de dos semanas, se acompaña de pérdida de interés por casi todo, cambios de sueño o apetito, culpa excesiva o ideas de muerte, consulta con tu médico de familia: puede tratarse de una depresión. Si piensas en hacerte daño, llama al 024.
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Fuentes
- Dimidjian, S., Hollon, S. D., Dobson, K. S., Schmaling, K. B., Kohlenberg, R. J., Addis, M. E. y otros. (2006). Randomized trial of behavioral activation, cognitive therapy, and antidepressant medication in the acute treatment of adults with major depression. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 74(4), 658-670. doi.org/10.1037/0022-006X.74.4.658
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
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