Culpa qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
La culpa es esa voz interior que dice «no debiste hacerlo». En su justa medida es una brújula moral que nos ayuda a reparar y a cuidar nuestras relaciones. Cuando es excesiva, injustificada o no se resuelve, se convierte en una carga que no nos corresponde llevar.
Qué es la culpa
La culpa es una emoción moral que surge cuando creemos haber actuado mal, sobre todo si nuestra acción ha causado daño a otra persona. Para sentirla hace falta tener normas interiorizadas y la capacidad de evaluar nuestra conducta a la luz de ellas, algo que se desarrolla en la infancia.
June Tangney, la gran investigadora de las emociones morales, la distingue con precisión de la vergüenza. En la culpa, el foco está en la acción: «he hecho algo malo». En la vergüenza, el foco está en uno mismo: «soy malo». Esa diferencia, aparentemente sutil, cambia por completo lo que hacemos después. La culpa empuja a reparar; la vergüenza, a esconderse.
Cómo se siente en el cuerpo
- Peso en el estómagoUn malestar que no se va mientras el asunto siga pendiente.
- InquietudNecesidad de hacer algo para resolverlo.
- Pensamientos repetitivosVolver una y otra vez a lo que pasó o a cómo arreglarlo.
- Dificultad para disfrutarSensación de no merecer pasarlo bien.
Qué la provoca
- Haber dañado a alguien, aunque sea sin querer.
- Incumplir un compromiso, una promesa o una norma importante.
- No haber hecho algo que debíamos o podíamos hacer.
- Estar bien cuando otros sufren: la llamada culpa del superviviente, frecuente tras accidentes o catástrofes.
- Normas excesivamente rígidas aprendidas en la infancia, que hacen sentir culpable por casi todo.
- Algunos entornos manipuladores que usan la culpa para controlar.
Para qué sirve
Roy Baumeister y sus colaboradores describieron la culpa como una emoción esencialmente interpersonal: aparece sobre todo en relaciones cercanas y sirve para protegerlas. Nos mueve a pedir perdón, a compensar y a tener más cuidado en el futuro, y comunica al otro que su bienestar nos importa.
Las investigaciones de Tangney muestran que las personas con tendencia a sentir culpa adaptativa, proporcionada y centrada en la conducta, suelen ser más empáticas y asumir mejor su responsabilidad. El problema es la culpa desproporcionada, la que se siente por cosas que no dependen de uno o la que no se resuelve nunca. Esta culpa excesiva es frecuente en la depresión y en el trastorno obsesivo-compulsivo.
Diferencias con sentimientos parecidos
Culpa no es lo mismo que Vergüenza
La culpa se centra en una conducta y empuja a reparar. La vergüenza se centra en el yo y empuja a esconderse.
Culpa no es lo mismo que Remordimiento
El remordimiento es una culpa que muerde y vuelve una y otra vez, a menudo cuando no se ha podido reparar.
Culpa no es lo mismo que Arrepentimiento
El arrepentimiento puede darse sin falta moral, por ejemplo por una mala decisión económica. La culpa implica haber obrado mal.
Culpa no es lo mismo que Escrupulosidad
La escrupulosidad es una culpa excesiva y dudosa, que aparece aunque no haya falta real.
Cómo gestionarla
- Comprueba si es proporcionada. ¿Hiciste realmente algo mal? ¿Dependía de ti? ¿Lo habrías juzgado igual en otra persona?
- Si hay daño, repara. Una disculpa concreta, que nombre lo que hiciste y su efecto, y una acción reparadora suelen disolver la culpa.
- Si no lo hay, revisa la norma. Quizá te exiges algo imposible o has heredado una regla que ya no tiene sentido.
- Trátate como tratarías a un amigo. La autocompasión, estudiada por Kristin Neff, no elimina la responsabilidad, pero la hace llevadera y facilita el cambio.
- Aprende y sigue. La culpa cumple su función cuando produce un cambio. Después puede irse.
- Desconfía de quien te culpa siempre. Si alguien usa la culpa para conseguir lo que quiere, es manipulación, no responsabilidad.
Cuándo pedir ayuda
Consulta con un profesional si sientes culpa constante por cosas pequeñas o ajenas a ti, si se acompaña de tristeza persistente o si te lleva a pensar que mereces sufrir o que los demás estarían mejor sin ti. En ese caso, llama al 024.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Tangney, J. P., Stuewig, J. y Mashek, D. J. (2007). Moral emotions and moral behavior. Annual Review of Psychology, 58, 345-372. doi.org/10.1146/annurev.psych.56.091103.070145
- Tangney, J. P. y Dearing, R. L. (2002). Shame and Guilt. Guilford Press.
- Baumeister, R. F., Stillwell, A. M. y Heatherton, T. F. (1994). Guilt: An interpersonal approach. Psychological Bulletin, 115(2), 243-267. doi.org/10.1037/0033-2909.115.2.243
- Neff, K. D. (2003). Self-compassion: An alternative conceptualization of a healthy attitude toward oneself. Self and Identity, 2(2), 85-101. doi.org/10.1080/15298860309032
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
Familia de la tristeza