Sumisión qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Decir que sí cuando se quiere decir que no, no expresar desacuerdo, adaptarse siempre a lo que otros prefieren. La sumisión es una forma de relacionarse en la que las necesidades propias quedan en segundo plano. A veces evita conflictos, pero a la larga suele dejar insatisfacción, resentimiento y una autoestima resentida.
Qué es la sumisión
La sumisión es la tendencia a ceder ante la voluntad de otros, renunciando a defender las propias opiniones, deseos o derechos. En psicología se habla de estilo pasivo o no asertivo de comunicación.
No es lo mismo que la amabilidad o la flexibilidad: ceder por elección es sano; ceder siempre por miedo, no.
Cómo se manifiesta
- Decir que síA todo.
- No expresar desacuerdo.
- Pedir perdón en exceso.
- Voz bajaY postura encogida.
- ResentimientoQue se acumula en silencio.
De dónde viene
Paul Gilbert ha estudiado la sumisión desde una perspectiva evolutiva: en los grupos sociales, mostrarse sumiso ante quien tiene más poder reducía los conflictos y los ataques. Esta estrategia sigue activa en nosotros y se dispara cuando percibimos amenaza o inferioridad.
A esa base se suman experiencias como una educación autoritaria, críticas repetidas, miedo al rechazo o relaciones en las que expresar desacuerdo tenía consecuencias.
Qué consecuencias tiene
- Necesidades propias desatendidas.
- Resentimiento hacia quienes se benefician de nuestra complacencia.
- Baja autoestima.
- Relaciones desequilibradas.
- Mayor riesgo de sufrir abusos.
Cómo desarrollar la asertividad
- Identifica lo que quieres antes de responder.
- Empieza por situaciones de bajo riesgo: elegir restaurante, expresar una preferencia.
- Usa frases en primera persona: «Yo prefiero», «Necesito».
- Practica el no sin justificarte en exceso.
- Tolera la incomodidad de que alguien no esté de acuerdo.
- Recuerda tus derechos: opinar, equivocarte, cambiar de idea.
Derechos asertivos
Los programas de entrenamiento en asertividad suelen recordar algunos derechos básicos que las personas sumisas tienden a olvidar: el derecho a expresar opiniones y sentimientos, a decir que no sin sentirse culpable, a cambiar de idea, a cometer errores, a pedir lo que se necesita y a no justificarse siempre. Tenerlos presentes ayuda a actuar con más libertad.
La asertividad no consiste en imponerse, sino en expresar lo propio con respeto hacia uno mismo y hacia los demás.
Cuándo pedir ayuda
Si la sumisión te lleva a aceptar malos tratos o relaciones de control, busca apoyo: en la pareja, el 016 atiende las 24 horas. El entrenamiento en asertividad, dentro de la terapia psicológica, es muy eficaz para cambiar este patrón.
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Fuentes
- Gilbert, P. y Allan, S. (1998). The role of defeat and entrapment (arrested flight) in depression: An exploration of an evolutionary view. Psychological Medicine, 28(3), 585-598. doi.org/10.1017/S0033291798006710
- Leary, M. R. y Baumeister, R. F. (2000). The nature and function of self-esteem: Sociometer theory. Advances in Experimental Social Psychology, 32, 1-62. doi.org/10.1016/S0065-2601(00)80003-9
- Baumeister, R. F. y Leary, M. R. (1995). The need to belong: Desire for interpersonal attachments as a fundamental human motivation. Psychological Bulletin, 117(3), 497-529. doi.org/10.1037/0033-2909.117.3.497
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