Sometimiento qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hacer lo que otro decide por miedo a las consecuencias, renunciar a la propia voz, sentir que no hay salida. El sometimiento es una experiencia de pérdida de libertad que puede darse en la pareja, la familia, el trabajo o la sociedad. Reconocerlo es el primer paso para empezar a cambiarlo.
Qué es el sometimiento
El sometimiento es la experiencia de estar bajo el dominio o el control de otra persona, grupo o situación, de forma que nuestras decisiones dependen de su voluntad. Puede imponerse por la fuerza, por la amenaza o por la dependencia económica o emocional.
A diferencia de la sumisión, que puede ser una actitud o un rasgo, el sometimiento subraya la presión externa.
Cómo se vive
- MiedoA las consecuencias de no obedecer.
- Pérdida de la propia vozNo opinar, no decidir.
- Sensación de atrapamiento.
- Baja autoestima.
- Rabia contenidaO resignación.
Cómo se instala
En las relaciones de control, el sometimiento rara vez llega de golpe. Suele instalarse poco a poco: aislamiento de amistades y familia, control del dinero, críticas constantes que minan la confianza, alternancia de cariño y castigo. Con el tiempo, la persona sometida puede llegar a creer que no tiene alternativa.
Martin Seligman describió cómo la exposición repetida a situaciones incontrolables lleva a la indefensión aprendida: dejar de intentar escapar incluso cuando hay salida.
Dónde aparece
- Relaciones de pareja con control o violencia.
- Familias autoritarias.
- Entornos laborales abusivos.
- Grupos sectarios o muy jerárquicos.
- Situaciones de dependencia económica o legal.
Cómo recuperar la libertad
- Nombra lo que ocurre: reconocer el control es el primer paso.
- Recupera contactos con personas de confianza.
- Busca información y apoyo especializado.
- Planifica la salida con ayuda, sobre todo si hay riesgo.
- Recupera pequeñas decisiones propias.
- Trabaja la autoestima con apoyo profesional.
Señales de alarma en una relación
- Control del dinero, del móvil o de las salidas.
- Aislamiento progresivo de amistades y familia.
- Críticas constantes que minan la confianza.
- Miedo a la reacción de la otra persona.
- Pedir permiso para decisiones cotidianas.
Si reconoces varias de estas señales, conviene hablar con alguien de confianza o con un servicio especializado.
Pide ayuda
Si vives una relación de control o violencia, llama al 016, gratuito, disponible las 24 horas y que no deja rastro en la factura. Si estás en peligro, llama al 112. En el trabajo, puedes acudir a la representación sindical o a la inspección de trabajo.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Seligman, M. E. P. (1972). Learned helplessness. Annual Review of Medicine, 23, 407-412. doi.org/10.1146/annurev.me.23.020172.002203
- Herman, J. L. (2004). Trauma y recuperación. Espasa. (Obra original publicada en 1992).
- Milgram, S. (1963). Behavioral study of obedience. Journal of Abnormal and Social Psychology, 67(4), 371-378. doi.org/10.1037/h0040525
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
Familia del miedo