Desvalimiento qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Una enfermedad que obliga a depender de otros, una crisis que deja sin recursos, la vejez que resta fuerzas. El desvalimiento es la sensación de no poder valerse por uno mismo. Además del miedo, suele traer vergüenza y una herida en la autoestima, porque toca la necesidad de sentirnos capaces y autónomos.
Qué es el desvalimiento
El desvalimiento es la condición o la sensación de no poder valerse por uno mismo, de carecer de las fuerzas, los recursos o la ayuda necesarios para hacer frente a la vida diaria. Puede responder a una situación objetiva, como una enfermedad, o a una vivencia subjetiva de incapacidad en momentos de crisis.
Se relaciona con el Desamparo y la indefensión, pero subraya la pérdida de autonomía.
Cómo se vive
- FragilidadSentirse débil o expuesto.
- Miedo al futuro¿Quién me cuidará?
- VergüenzaPor necesitar ayuda.
- FrustraciónAl no poder hacer lo de antes.
- TristezaPor la autonomía perdida.
Cuándo aparece
- Enfermedades graves o crónicas.
- Discapacidad sobrevenida.
- Envejecimiento con pérdida de capacidades.
- Pérdida de recursos económicos o de vivienda.
- Crisis emocionales que dejan sin fuerzas.
La necesidad de autonomía
Richard Ryan y Edward Deci consideran la autonomía, sentir que nuestras acciones nacen de nosotros, una necesidad psicológica básica. El desvalimiento la pone en jaque. Por eso, en la atención a personas dependientes, se insiste en preservar todas las decisiones posibles: qué ponerse, qué comer, cómo organizar el día. Pequeñas parcelas de elección protegen la dignidad y el ánimo.
Laura Carstensen ha mostrado, además, que muchas personas mayores mantienen un buen bienestar emocional pese a las pérdidas, en parte porque priorizan lo que de verdad importa.
Qué ayuda
- Acepta la ayuda como apoyo, no como derrota.
- Conserva todas las decisiones posibles.
- Busca recursos: servicios sociales, ayudas a la dependencia, asociaciones de pacientes.
- Adapta el entorno para ganar autonomía: ayudas técnicas, reorganización del hogar.
- Cuida los vínculos: el apoyo emocional es tan importante como el práctico.
- Fíjate en lo que sí puedes hacer.
Para quienes cuidan
Quien cuida de una persona desvalida puede ayudarla mucho evitando hacer por ella lo que todavía puede hacer sola, aunque tarde más. La sobreprotección, aunque bienintencionada, aumenta la dependencia y el desvalimiento. Y cuidar también desgasta: buscar apoyo y descanso es necesario para sostener el cuidado.
Dignidad en la dependencia
Depender de otros para tareas básicas, como vestirse o asearse, puede vivirse como una pérdida de dignidad. Sin embargo, la dignidad no depende de la autonomía física, sino de cómo somos tratados y de cuánto se respetan nuestras preferencias. Pedir que se nos consulte, que se respete nuestra intimidad y que se nos hable como adultos es legítimo y necesario.
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Fuentes
- Ryan, R. M. y Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. American Psychologist, 55(1), 68-78. doi.org/10.1037/0003-066X.55.1.68
- Carstensen, L. L., Isaacowitz, D. M. y Charles, S. T. (1999). Taking time seriously: A theory of socioemotional selectivity. American Psychologist, 54(3), 165-181. doi.org/10.1037/0003-066X.54.3.165
- Seligman, M. E. P. (1972). Learned helplessness. Annual Review of Medicine, 23, 407-412. doi.org/10.1146/annurev.me.23.020172.002203
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