Resentimiento qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Hay ofensas que no se olvidan. El resentimiento es el poso que dejan: un enfado sordo que vuelve cada vez que recordamos lo ocurrido o vemos a quien nos hizo daño. Es comprensible, sobre todo cuando la injusticia fue real, pero cargar con él durante años pesa sobre todo a quien lo siente.
Qué es el resentimiento
El resentimiento es un enfado persistente hacia alguien que nos ha ofendido o tratado injustamente. La palabra lo describe bien: re-sentir, volver a sentir una y otra vez la herida.
A diferencia del enfado puntual, el resentimiento se mantiene en el tiempo y suele alimentarse del recuerdo.
Cómo se siente
- Enfado sordoAl recordar.
- RumiaciónVolver a la ofensa una y otra vez.
- FrialdadHacia quien la causó.
- Deseo de reparaciónO de que pague.
- AmarguraSi se prolonga.
Por qué se mantiene
Susan Nolen-Hoeksema mostró que la rumiación, pensar de forma repetitiva en lo que nos dolió, prolonga y agrava los estados emocionales negativos. El resentimiento se alimenta de ella: cada vez que se repasa la ofensa, se reactiva el enfado.
Además, cuando la injusticia no ha sido reconocida ni reparada, la herida queda abierta. La necesidad de justicia es legítima, y su ausencia mantiene vivo el resentimiento.
Qué coste tiene
- Ocupa espacio mental y energía.
- Daña la salud: el enfado crónico mantiene activada la respuesta de estrés.
- Deteriora otras relaciones al teñir la visión de los demás.
- Puede convertirse en amargura generalizada.
El perdón como opción
Michael McCullough y sus colaboradores han estudiado el perdón como un cambio en las motivaciones hacia quien nos ofendió: menos deseo de evitarle y de devolverle el daño. Perdonar no significa justificar, olvidar ni reconciliarse. Sus estudios asocian el perdón con más bienestar y mejor salud.
No siempre es posible ni necesario perdonar, pero sí lo es dejar de que el resentimiento ocupe el centro de la vida.
Cómo dejarlo atrás
- Reconoce la herida y su legitimidad.
- Busca reparación si es posible: hablar, reclamar.
- Escribe sobre lo ocurrido: James Pennebaker mostró que ayuda a darle sentido.
- Corta la rumiación con actividades que ocupen la mente.
- Considera el perdón como algo que haces por ti.
- Pide ayuda si la herida es profunda.
Resentimiento en la familia
Algunas de las formas más duraderas de resentimiento se dan en las familias: heridas de la infancia, favoritismos, herencias, palabras que nunca se retiraron. Como los vínculos familiares son difíciles de cortar, el resentimiento puede convivir con el contacto durante décadas. Hablar de lo ocurrido, si es posible, o trabajar la herida con ayuda profesional permite aliviar una carga que a menudo se arrastra toda la vida.
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Fuentes
- Nolen-Hoeksema, S., Wisco, B. E. y Lyubomirsky, S. (2008). Rethinking rumination. Perspectives on Psychological Science, 3(5), 400-424. doi.org/10.1111/j.1745-6924.2008.00088.x
- McCullough, M. E. (2001). Forgiveness: Who does it and how do they do it? Current Directions in Psychological Science, 10(6), 194-197. doi.org/10.1111/1467-8721.00147
- Pennebaker, J. W. (1997). Writing about emotional experiences as a therapeutic process. Psychological Science, 8(3), 162-166. doi.org/10.1111/j.1467-9280.1997.tb00403.x
Familia del enfado