Venganza qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
Cuando alguien nos hace daño, es natural sentir el impulso de devolvérselo. El deseo de venganza es una de las emociones más antiguas y potentes: promete restablecer el equilibrio y aliviar el dolor. Sin embargo, la investigación sugiere que rara vez cumple esa promesa, y que a menudo alarga el sufrimiento.
Qué es el deseo de venganza
El deseo de venganza es el impulso de causar daño a quien nos lo ha causado, como forma de restablecer un equilibrio roto. Se alimenta del Rencor, el Resentimiento y la sensación de Injusticia.
Desde una perspectiva evolutiva, la amenaza de represalia pudo servir para disuadir de futuras agresiones y mantener la cooperación en los grupos.
Cómo se siente
- RabiaIntensa.
- FantasíasDe que el otro sufra.
- RumiaciónSobre la ofensa y cómo devolverla.
- Satisfacción anticipadaAl imaginarlo.
- TensiónConstante.
Lo que dice la investigación
Ernst Fehr y Simon Gächter mostraron que muchas personas están dispuestas a pagar un coste propio para castigar a quienes rompen las normas, y que este castigo ayuda a mantener la cooperación. Hay estudios de neuroimagen que sugieren que imaginar el castigo del infractor activa regiones relacionadas con la recompensa.
Sin embargo, Kevin Carlsmith, Timothy Wilson y Daniel Gilbert encontraron que las personas que se vengaban se sentían peor después que quienes no lo hacían, porque seguían pensando en la ofensa. La venganza promete cerrar la herida, pero a menudo la mantiene abierta.
Qué consecuencias tiene
- Escaladas: la venganza suele provocar contravenganza.
- Rumiación prolongada.
- Problemas legales o sociales.
- Daño a terceros.
- Arrepentimiento posterior.
Alternativas a la venganza
- Busca justicia por vías legítimas: reclamaciones, denuncias, mediación.
- Exprésate: decir a quien te dañó cómo te ha afectado.
- Pon distancia de quien te hizo daño.
- Escribe sobre lo ocurrido.
- Considera el perdón: Michael McCullough lo describe como la reducción de los deseos de venganza y evitación, y lo asocia a mayor bienestar.
- Dedica tu energía a reconstruir tu vida.
Las fantasías de venganza
Imaginar que quien nos hizo daño sufre es muy común tras una ofensa, y no significa que vayamos a actuar. Estas fantasías pueden dar una sensación momentánea de control. Sin embargo, si se repiten durante mucho tiempo, mantienen viva la herida y alimentan la rumiación. Reconocerlas sin juzgarse y dirigir la atención a otras cosas ayuda a que pierdan fuerza.
Cuándo pedir ayuda
Si el deseo de venganza te obsesiona, piensas en hacer daño a alguien o te impide vivir, busca ayuda profesional. Si has sufrido un delito, las oficinas de asistencia a las víctimas pueden orientarte. Ante la violencia de género, el 016 atiende las 24 horas.
Sentimientos relacionados
Fuentes
- Fehr, E. y Gächter, S. (2002). Altruistic punishment in humans. Nature, 415(6868), 137-140. doi.org/10.1038/415137a
- Carlsmith, K. M., Wilson, T. D. y Gilbert, D. T. (2008). The paradoxical consequences of revenge. Journal of Personality and Social Psychology, 95(6), 1316-1324. doi.org/10.1037/a0012165
- McCullough, M. E. (2001). Forgiveness: Who does it and how do they do it? Current Directions in Psychological Science, 10(6), 194-197. doi.org/10.1111/1467-8721.00147
Familia del enfado