Obstinación qué es, cómo se siente y cómo gestionarlo
No dar el brazo a torcer, seguir con un plan aunque todo indique que no funciona, defender una postura solo por no reconocer el error. La obstinación es la otra cara de la perseverancia: útil cuando persigue algo valioso, dañina cuando impide ver la realidad. Saber cuándo insistir y cuándo soltar es una de las habilidades más valiosas.
Qué es la obstinación
La obstinación es la tendencia a mantener una idea, una decisión o una conducta pese a las razones o las pruebas en contra. Se relaciona con la terquedad y con el orgullo, aunque también puede confundirse con la Tenacidad.
Cómo se manifiesta
- No escucharArgumentos contrarios.
- RepetirLa misma postura.
- EnfadoAnte quien insiste en lo contrario.
- Dificultad para reconocer errores.
- Seguir adelanteAunque no funcione.
Obstinación y tenacidad
Angela Duckworth popularizó el concepto de grit: pasión y perseverancia a largo plazo, que se asocia al logro de metas difíciles. La tenacidad es valiosa. La diferencia con la obstinación está en la flexibilidad: quien es tenaz mantiene el objetivo pero ajusta el camino; quien es obstinado se aferra también al camino, aunque no funcione.
Carsten Wrosch y sus colaboradores encontraron que saber abandonar metas inalcanzables y reorientarse hacia otras se asocia a más bienestar.
Qué la alimenta
- Orgullo: reconocer un error se vive como derrota.
- Costes hundidos: haber invertido mucho hace difícil abandonar.
- Disonancia cognitiva: Leon Festinger mostró que tendemos a justificar nuestras decisiones para no sentir malestar.
- Miedo a perder control o estatus.
- Identidad ligada a una postura.
Cómo flexibilizarla
- Pregúntate qué te haría cambiar de opinión. Si la respuesta es «nada», cuidado.
- Escucha los argumentos contrarios hasta el final.
- Separa tu valía de tener razón.
- Evalúa los resultados con honestidad.
- Reconoce el error en voz alta: suele aliviar más de lo que parece.
- Mantén el objetivo, cambia el camino.
Obstinación en los conflictos
En las discusiones, la obstinación de ambas partes lleva a callejones sin salida. John Gottman observó que las parejas que funcionan bien aceptan la influencia del otro: están dispuestas a ceder en algunas cosas y a considerar su punto de vista. Ceder no es perder; a menudo es lo que permite que la relación gane.
La trampa de los costes hundidos
Una de las fuentes más comunes de obstinación es la llamada falacia del coste hundido: seguir invirtiendo tiempo, dinero o esfuerzo en algo que no funciona porque ya se ha invertido mucho. Daniel Kahneman y Amos Tversky describieron cómo nos duele más perder que ganar, lo que dificulta abandonar. Preguntarse «si empezara hoy, ¿elegiría esto?» ayuda a decidir con más claridad.
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Fuentes
- Duckworth, A. L., Peterson, C., Matthews, M. D. y Kelly, D. R. (2007). Grit: Perseverance and passion for long-term goals. Journal of Personality and Social Psychology, 92(6), 1087-1101. doi.org/10.1037/0022-3514.92.6.1087
- Wrosch, C., Scheier, M. F., Miller, G. E., Schulz, R. y Carver, C. S. (2003). Adaptive self-regulation of unattainable goals: Goal disengagement, goal reengagement, and subjective well-being. Personality and Social Psychology Bulletin, 29(12), 1494-1508. doi.org/10.1177/0146167203256921
- Festinger, L. (1957). A Theory of Cognitive Dissonance. Stanford University Press.
- Kahneman, D. y Tversky, A. (1979). Prospect theory: An analysis of decision under risk. Econometrica, 47(2), 263-291. doi.org/10.2307/1914185
- Gottman, J. M. (1994). What Predicts Divorce? The Relationship Between Marital Processes and Marital Outcomes. Lawrence Erlbaum.
Familia del enfado