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Terapias y tratamientos

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

Es la psicoterapia más estudiada del mundo y la que recomiendan en primer lugar muchas guías clínicas para la ansiedad y la depresión. La terapia cognitivo-conductual parte de una idea sencilla: lo que pensamos y hacemos influye en cómo nos sentimos.

Redacción de Sentimientos.es Actualizado el

Qué es

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una psicoterapia estructurada, breve y centrada en el presente que ayuda a identificar y cambiar los patrones de pensamiento y de conducta que mantienen el malestar. Nació de la unión de la terapia de conducta con la terapia cognitiva de Aaron Beck y la terapia racional emotiva de Albert Ellis (Beck y cols., 1979).

Cómo funciona

La TCC propone que no son las situaciones las que nos hacen sentir mal, sino cómo las interpretamos y cómo reaccionamos. Algunas técnicas habituales son:

  • Psicoeducación sobre el problema.
  • Reestructuración cognitiva: identificar y cuestionar pensamientos automáticos y distorsiones cognitivas.
  • Exposición gradual a lo que se teme o se evita.
  • Activación conductual: retomar actividades agradables y significativas.
  • Resolución de problemas y entrenamiento en habilidades.

Para qué tiene evidencia

Una amplia revisión de metaanálisis encontró pruebas sólidas de su eficacia en los trastornos de ansiedad, la depresión, el insomnio, la bulimia, los problemas de ira y el estrés, entre otros (Hofmann y cols., 2012). Las guías del NICE la recomiendan como tratamiento psicológico de primera elección para la ansiedad generalizada, el pánico y la depresión (NICE, 2011; NICE, 2022).

Cómo es una sesión

Suele durar entre 45 y 60 minutos, una vez por semana, durante un número limitado de sesiones, a menudo entre 8 y 20. El terapeuta y el paciente colaboran para definir objetivos, y entre sesiones se proponen tareas para practicar lo aprendido. Es una terapia activa: la persona aprende herramientas que puede seguir usando después.

Qué tener en cuenta

La TCC no funciona igual para todo el mundo, y su eficacia depende también de la relación con el terapeuta y de la implicación del paciente. Existen versiones adaptadas para niños, para formato grupal y en línea. En España, conviene que la aplique un psicólogo sanitario o clínico colegiado.

Fuentes

  1. Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F. y Emery, G. (1983). Terapia cognitiva de la depresión. Desclée de Brouwer. (Obra original publicada en 1979).
  2. Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J. J., Sawyer, A. T. y Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36(5), 427-440. doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1
  3. National Institute for Health and Care Excellence. (2011, actualizada en 2020). Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management (Clinical guideline CG113). www.nice.org.uk/guidance/cg113
  4. National Institute for Health and Care Excellence. (2022). Depression in adults: treatment and management (NICE guideline NG222). www.nice.org.uk/guidance/ng222