Respiración guiada
La respiración es una de las pocas funciones automáticas del cuerpo que podemos controlar a voluntad, y por eso es una puerta directa para calmar el sistema nervioso.
Respira ahora, guiado
Por qué funciona
Respirar despacio, sobre todo alargando la espiración, activa la rama del sistema nervioso que favorece la calma y reduce la frecuencia cardiaca. Herbert Benson describió la respuesta de relajación, el estado opuesto a la respuesta de estrés, que puede provocarse de forma voluntaria (Benson, 1975).
Respiración lenta con espiración larga
- Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados.
- Pon una mano en el abdomen.
- Inspira por la nariz contando hasta cuatro, notando cómo se hincha el abdomen.
- Espira por la boca, despacio, contando hasta seis.
- Repite durante dos a cinco minutos.
Respiración cuadrada
- Inspira contando hasta cuatro.
- Mantén el aire contando hasta cuatro.
- Espira contando hasta cuatro.
- Espera sin aire contando hasta cuatro.
- Repite varias veces, imaginando que recorres los lados de un cuadrado.
Consejos
No fuerces la respiración ni respires muy hondo muy deprisa, porque puede producir mareo. Practica cuando estés tranquilo para que te resulte fácil en los momentos difíciles. Si prefieres una guía visual, en el Rincón de peques hay una burbuja animada que también sirve para adultos.
Fuentes
- Benson, H. (1975). The Relaxation Response. William Morrow.
- Jamieson, J. P., Nock, M. K. y Mendes, W. B. (2012). Mind over matter: Reappraising arousal improves cardiovascular and cognitive responses to stress. Journal of Experimental Psychology: General, 141(3), 417-422. doi.org/10.1037/a0025719