Comunicación asertiva
Decir que no sin sentir culpa, pedir un cambio sin atacar, expresar un desacuerdo sin romper la relación. La comunicación asertiva es una habilidad que se aprende y que mejora casi todas las relaciones.
Qué es
La comunicación asertiva es la forma de expresar pensamientos, emociones y necesidades de manera directa, honesta y respetuosa, defendiendo los propios derechos sin vulnerar los de los demás. Se desarrolló como técnica en la terapia de conducta, con autores como Joseph Wolpe (Wolpe, 1958), y hoy es una de las habilidades sociales con más evidencia (Speed y cols., 2018).
Tres estilos de comunicación
- Pasivo: callar, ceder siempre, no decir lo que se necesita. Evita conflictos a corto plazo, pero acumula malestar.
- Agresivo: imponer, atacar, descalificar. Consigue cosas a corto plazo, pero daña las relaciones.
- Asertivo: expresar con claridad y respeto, escuchando al otro.
Técnicas útiles
- Mensajes yo: «Me siento… cuando… y me gustaría…», en lugar de «tú siempre…».
- Disco rayado: repetir con calma la propia postura ante la insistencia.
- Banco de niebla: reconocer la parte de razón del otro sin ceder en lo esencial.
- Decir que no sin justificarse en exceso.
- Pedir cambios concretos, no cambios de personalidad.
Cómo empezar
La asertividad se entrena empezando por situaciones fáciles y avanzando poco a poco. Ayuda preparar lo que se quiere decir, cuidar el tono y la postura y aceptar que no siempre se conseguirá lo que se pide. Con los niños se puede practicar mediante juegos de rol: representar situaciones en las que hay que pedir algo, decir que no o expresar un enfado sin pegar ni gritar. Encontrarás más ideas en la ficha de Asertividad.
Fuentes
- Wolpe, J. (1958). Psychotherapy by reciprocal inhibition. Stanford University Press.
- Speed, B. C., Goldstein, B. L. y Goldfried, M. R. (2018). Assertiveness training: A forgotten evidence-based treatment. Clinical Psychology: Science and Practice, 25(1), e12216. doi.org/10.1111/cpsp.12216