Trastorno de estrés postraumático
Tras un accidente, una agresión, una catástrofe o la muerte violenta de alguien cercano, es normal sentirse sacudido durante un tiempo. Cuando los síntomas persisten y limitan la vida, puede tratarse de un trastorno de estrés postraumático.
Qué es
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede aparecer tras la exposición a la muerte, a lesiones graves o a violencia sexual, ya sea por vivirlo directamente, presenciarlo, saber que le ha ocurrido a alguien cercano o exponerse de forma repetida a sus detalles por el trabajo (APA, 2022). Los síntomas duran más de un mes y causan malestar importante.
Síntomas
- Reexperimentación: recuerdos intrusivos, pesadillas, sensación de revivir el suceso.
- Evitación de recuerdos, lugares, personas o conversaciones relacionados.
- Cambios negativos en el pensamiento y el ánimo: culpa, miedo persistente, desapego, dificultad para sentir emociones positivas.
- Hiperactivación: sobresaltos, irritabilidad, problemas de sueño y concentración, estar siempre en alerta.
No le ocurre a todo el mundo
La mayoría de las personas que viven un suceso traumático no desarrollan un TEPT: tras un periodo de malestar, se recuperan. George Bonanno encontró que la resiliencia es la respuesta más frecuente (Bonanno, 2004). Influyen la gravedad del suceso, el apoyo recibido después, las experiencias previas y factores personales.
Tratamiento
Los tratamientos con más evidencia son las terapias psicológicas centradas en el trauma, como la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma, la exposición prolongada, la terapia de procesamiento cognitivo y el EMDR (Shapiro, 2001; Craske y cols., 2016). También pueden usarse antidepresivos. Tras un trauma reciente, no se recomiendan sesiones obligatorias de «desahogo»: lo útil es apoyo práctico, información y vigilancia de la evolución.
Dónde pedir ayuda
Si un mes después de un suceso traumático sigues con estos síntomas, consulta con tu médico o con un psicólogo especializado en trauma. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 024. Las víctimas de violencia de género pueden llamar al 016.
Fuentes
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
- Bonanno, G. A. (2004). Loss, trauma, and human resilience: Have we underestimated the human capacity to thrive after extremely aversive events? American Psychologist, 59(1), 20-28. doi.org/10.1037/0003-066X.59.1.20
- Shapiro, F. (2001). Eye movement desensitization and reprocessing: Basic principles, protocols, and procedures (2.ª ed.). Guilford Press.
- Craske, M. G. y Stein, M. B. (2016). Anxiety. The Lancet, 388(10063), 3048-3059. doi.org/10.1016/S0140-6736(16)30381-6
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm