Tics y síndrome de Tourette
Parpadear con fuerza, carraspear, encoger los hombros, hacer pequeños ruidos. Los tics son muy frecuentes en la infancia y suelen ser pasajeros. Cuando hay varios tics motores y vocales durante más de un año, se habla de síndrome de Tourette.
Qué son los tics
Los tics son movimientos o vocalizaciones repentinos, rápidos, recurrentes y no rítmicos (APA, 2022). Pueden ser simples, como parpadear o carraspear, o complejos, como tocar objetos o repetir palabras. Muchas personas notan antes una sensación incómoda, llamada urgencia premonitoria, que se alivia al hacer el tic.
El síndrome de Tourette
Se diagnostica cuando hay varios tics motores y al menos uno vocal, aunque no necesariamente a la vez, durante más de un año, con inicio antes de los dieciocho años. A pesar de la imagen popular, decir palabrotas involuntariamente, la coprolalia, solo ocurre en una minoría de personas con Tourette.
Cómo evolucionan
Los tics suelen empezar entre los cuatro y los seis años, alcanzan su máxima intensidad hacia los diez o doce y, en muchos casos, disminuyen mucho en la adolescencia y la edad adulta. Empeoran con el estrés, el cansancio o la excitación, y mejoran con la concentración en actividades que interesan. A menudo coexisten con TDAH o trastorno obsesivo-compulsivo.
Tratamiento
Cuando los tics no causan problemas, la psicoeducación y la comprensión del entorno suelen bastar. Si causan malestar o interfieren, el tratamiento psicológico de elección es la intervención conductual integral para los tics, basada en el entrenamiento en reversión del hábito. En casos graves pueden usarse medicamentos.
Qué ayuda en el entorno
Pedir al niño que deje de hacer los tics suele empeorarlos. Ayuda informar al colegio, evitar las burlas y centrarse en sus capacidades, no en los tics.
Fuentes
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
- Wood, W. y Rünger, D. (2016). Psychology of habit. Annual Review of Psychology, 67, 289-314. doi.org/10.1146/annurev-psych-122414-033417