Mitos sobre el suicidio
El estigma y los mitos rodean al suicidio y dificultan que las personas pidan ayuda y que los demás sepan cómo actuar. Desmontarlos es una forma de prevención.
«Preguntar por el suicidio puede provocarlo»
Falso. Preguntar de forma directa y respetuosa no aumenta el riesgo. Al contrario, suele aliviar a la persona, que siente que puede hablar de lo que le pasa, y abre la puerta a pedir ayuda.
«Quien lo dice no lo hace»
Falso. Muchas personas que se suicidan han expresado antes su intención o su deseo de morir, de forma directa o indirecta. Cualquier comentario de este tipo debe tomarse en serio.
«Solo quiere llamar la atención»
Falso. Hablar del suicidio o hacerse daño es una señal de sufrimiento que merece atención, no una manipulación. Responder con desprecio puede aumentar el riesgo.
«Si alguien quiere suicidarse, no se puede hacer nada»
Falso. La mayoría de las crisis suicidas son temporales. La ayuda adecuada, el apoyo social y limitar el acceso a medios letales salvan vidas. La mayoría de las personas que superan una crisis no vuelven a intentarlo.
«Solo les pasa a personas con un trastorno mental»
No siempre. Los trastornos mentales, como la depresión, aumentan el riesgo, pero también influyen las crisis vitales, las pérdidas, el acoso, las deudas, el aislamiento o el dolor crónico (Joiner, 2005).
«Si mejora de repente, el peligro ha pasado»
No necesariamente. A veces una calma repentina tras un periodo de gran malestar puede indicar que la persona ha tomado una decisión. Conviene seguir atento.
Pide ayuda
Si tú o alguien cercano está pensando en el suicidio, llama al 024, gratuito y disponible las 24 horas, o al 112 si hay peligro inmediato.
Fuentes
- Ministerio de Sanidad. Línea 024 de atención a la conducta suicida. www.sanidad.gob.es/linea024/home.htm
- Joiner, T. E. (2005). Why People Die by Suicide. Harvard University Press.
- Klonsky, E. D. y May, A. M. (2015). The three-step theory (3ST): A new theory of suicide rooted in the «ideation-to-action» framework. International Journal of Cognitive Therapy, 8(2), 114-129. doi.org/10.1521/ijct.2015.8.2.114