Cannabis
Muchas personas piensan que el cannabis es inofensivo por ser «natural». Sin embargo, su consumo frecuente puede generar dependencia y tiene riesgos para la salud mental, especialmente en la adolescencia.
Qué es
El trastorno por consumo de cannabis es un patrón problemático de consumo que provoca un malestar o deterioro significativo, con síntomas como consumir más de lo previsto, deseo intenso, intentos fallidos de reducir, abandono de actividades, tolerancia y síntomas de abstinencia, como irritabilidad, ansiedad, insomnio o pérdida de apetito (APA, 2022).
Riesgos para la salud mental
- Psicosis: el consumo frecuente, sobre todo de cannabis de alta potencia y desde la adolescencia, se asocia a un aumento del riesgo de trastornos psicóticos y esquizofrenia.
- Ansiedad y crisis de pánico.
- Depresión y desmotivación.
- Problemas de memoria y atención, que pueden afectar al rendimiento académico.
Por qué la adolescencia es clave
El cerebro sigue desarrollándose hasta pasados los veinte años. Empezar a consumir pronto aumenta el riesgo de dependencia y de problemas de salud mental. La potencia del cannabis actual, con más THC que hace décadas, también ha aumentado los riesgos.
Tratamiento
Las intervenciones psicológicas son la base: la entrevista motivacional (Miller y Rollnick, 2013), la terapia cognitivo-conductual y la gestión de contingencias. En adolescentes, la implicación de la familia es muy útil. No existen todavía fármacos específicos aprobados.
Pedir ayuda
Si el consumo te genera problemas o te cuesta dejarlo, puedes acudir a tu médico o a los centros de atención a las adicciones. Si tras consumir aparecen ideas extrañas, desconfianza intensa u oír voces, consulta con urgencia.
Fuentes
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
- Miller, W. R. y Rollnick, S. (2013). Motivational interviewing: Helping people change (3.ª ed.). Guilford Press.