Un rato para calmarte
El bote de la calma
Cuando estamos enfadados o nerviosos, la cabeza se revuelve como la purpurina de un bote. Agítalo, respira despacio y mira cómo se posa.
Toca el bote o pulsa «Agitar».
- Agita el bote: así está tu cabeza cuando estás muy enfadado o nervioso.
- Respira despacio: coge aire por la nariz y suéltalo por la boca.
- Mira la purpurina hasta que esté toda abajo. ¡Tu cabeza también se ha calmado!
Haz tu propio bote de la calma
Necesitas un bote de plástico transparente con tapa, agua templada, un chorrito de pegamento transparente o glicerina y purpurina. Mezcla, cierra bien la tapa (mejor con pegamento) y ya está. Úsalo en un rincón tranquilo cuando el niño necesite parar: no como castigo, sino como una forma de recuperar la calma juntos.