Neuroplasticidad
Durante mucho tiempo se creyó que el cerebro adulto apenas cambiaba. Hoy sabemos que se transforma toda la vida: con lo que aprendemos, lo que practicamos y lo que vivimos. Eso es la neuroplasticidad.
Qué es la neuroplasticidad
La neuroplasticidad es la capacidad del sistema nervioso para modificar su estructura y su funcionamiento en respuesta a la experiencia, el aprendizaje o las lesiones. Incluye cambios en la fuerza de las conexiones entre neuronas, la formación de nuevas conexiones y, en algunas zonas, el nacimiento de neuronas nuevas. Bryan Kolb e Ian Whishaw revisaron cómo la experiencia modifica el cerebro a lo largo de toda la vida (Kolb y Whishaw, 1998).
Una idea con historia
Santiago Ramón y Cajal ya intuyó a principios del siglo XX que el aprendizaje podía modificar las conexiones entre neuronas. Donald Hebb formuló en 1949 una idea que se resume así: las neuronas que se activan juntas se conectan entre sí. Hoy estas intuiciones se han confirmado con técnicas de neuroimagen.
Qué significa para nosotros
La neuroplasticidad explica por qué la práctica mejora una habilidad, por qué las personas se recuperan en parte tras un ictus con rehabilitación y por qué la psicoterapia puede producir cambios medibles en el cerebro. También tiene un lado menos amable: los hábitos dañinos y el estrés crónico también dejan huella. Pero el mensaje de fondo es esperanzador: nunca es tarde para aprender y cambiar.
Fuentes
- Kolb, B. y Whishaw, I. Q. (1998). Brain plasticity and behavior. Annual Review of Psychology, 49, 43-64. doi.org/10.1146/annurev.psych.49.1.43
- McEwen, B. S. (1998). Protective and damaging effects of stress mediators. New England Journal of Medicine, 338(3), 171-179. doi.org/10.1056/NEJM199801153380307