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Conceptos de psicología

Granularidad emocional

No es lo mismo estar «mal» que estar decepcionado, frustrado, avergonzado o nostálgico. Ser capaz de distinguir estos matices tiene un nombre en psicología, granularidad emocional, y beneficios sorprendentes.

Redacción de Sentimientos.es Actualizado el

Qué es

La granularidad emocional es la capacidad de diferenciar y nombrar las emociones con precisión. Una persona con baja granularidad describe lo que siente con términos generales, como «bien» o «mal»; una con alta granularidad distingue entre irritación, frustración, indignación o resentimiento. El concepto fue desarrollado por Lisa Feldman Barrett y sus colaboradores (Barrett, 2017).

Por qué importa

Las investigaciones encuentran que las personas con más granularidad emocional regulan mejor sus emociones, recurren menos al alcohol o a la agresividad cuando están mal y tienen menos síntomas de ansiedad y depresión (Kashdan y cols., 2015). La explicación es sencilla: si sabes exactamente qué sientes, sabes mejor qué necesitas. No se calma igual la tristeza que la soledad o el cansancio.

Lo que pasa en el cerebro

Matthew Lieberman y su equipo encontraron que poner nombre a una emoción reduce la activación de la amígdala, una región relacionada con la alarma, y aumenta la de zonas de la corteza prefrontal implicadas en la regulación (Lieberman y cols., 2007). Nombrar es ya una forma de regular.

Cómo desarrollarla

  1. Amplía tu vocabulario: explora el listado de sentimientos de esta web.
  2. Pregúntate a menudo qué sientes exactamente.
  3. Distingue matices dentro de una misma familia emocional.
  4. Lleva un diario de emociones durante unas semanas.
  5. Con los niños, nombrad juntos lo que sienten en el día a día.

Fuentes

  1. Barrett, L. F. (2018). La vida secreta del cerebro: cómo se construyen las emociones. Paidós. (Obra original publicada en 2017).
  2. Kashdan, T. B., Barrett, L. F. y McKnight, P. E. (2015). Unpacking emotion differentiation: Transforming unpleasant experience by perceiving distinctions in negativity. Current Directions in Psychological Science, 24(1), 10-16. doi.org/10.1177/0963721414550708
  3. Lieberman, M. D., Eisenberger, N. I., Crockett, M. J., Tom, S. M., Pfeifer, J. H. y Way, B. M. (2007). Putting feelings into words: Affect labeling disrupts amygdala activity in response to affective stimuli. Psychological Science, 18(5), 421-428. doi.org/10.1111/j.1467-9280.2007.01916.x