Autocompasión
Cuando un amigo se equivoca, le consolamos. Cuando nos equivocamos nosotros, a menudo nos machacamos. La autocompasión propone algo sencillo y difícil a la vez: tratarnos como trataríamos a alguien a quien queremos.
Qué es
La autocompasión es la actitud de tratarse con amabilidad y comprensión ante el sufrimiento, los errores o las limitaciones. Kristin Neff, la investigadora que más la ha estudiado, describe tres componentes (Neff, 2003):
- Amabilidad con uno mismo, frente al juicio duro.
- Humanidad compartida: recordar que equivocarse y sufrir es parte de la experiencia humana, frente al aislamiento.
- Atención plena: reconocer el malestar sin exagerarlo ni ignorarlo.
Autocompasión y autoestima
A diferencia de la autoestima, que suele depender de compararse y de tener éxito, la autocompasión está disponible precisamente cuando fallamos. Neff encontró que proporciona los beneficios de la autoestima, como el bienestar, sin sus inconvenientes, como el narcisismo o la necesidad de sentirse superior.
Qué dice la investigación
Numerosos estudios relacionan la autocompasión con menos ansiedad, depresión y rumiación, y con más resiliencia y motivación para mejorar. Contra lo que muchos temen, no vuelve a las personas complacientes: quienes se tratan con compasión tienden a responsabilizarse más de sus errores y a intentarlo de nuevo. Paul Gilbert desarrolló la terapia centrada en la compasión, especialmente útil para personas con mucha vergüenza y autocrítica.
Cómo practicarla
- Pregúntate: ¿qué le diría a un amigo en mi situación?
- Reconoce el malestar: «esto es difícil».
- Recuerda que no eres el único.
- Usa gestos amables: una mano en el pecho calma el sistema nervioso.
- Cambia el tono del diálogo interno: de crítico a comprensivo.
Fuentes
- Neff, K. D. (2003). Self-compassion: An alternative conceptualization of a healthy attitude toward oneself. Self and Identity, 2(2), 85-101. doi.org/10.1080/15298860309032
- Gilbert, P. (2015). La mente compasiva. Eleftheria. (Obra original publicada en 2009).